22.7.11


‎"La noche del viernes el cielo estaba rojo, tronaba, y el sábado, fecha de la partida, la ciudad entera zozobraba bajo una tempestad marina. No hubiera sido de extrañar que apareciesen tiburones nadando por el cielo, pero parecía improbable que ningún avión consiguiera atravesarlo". (Capote en Desayuno en Tiffany's)

10.7.11

fe


















(piensa en el mar, pequeña mía, don't cry, don't cry)

historia

mi abuela me cuenta que cuando eran chicos, a ella y sus 10 hermanos mi bisabuela ángela los bañaba con agüita caliente que calentaba en el brasero. se las echaba de a chorritos, de a poquito. no tenían tina. pero sí un baño dentro de la casa. "es que la nuestra era un chalet", me dice orgullosa mientras se pone las medias al sol. en su barrio había alcantarillado. tenían luz. hoy es la única casa que sobrevive de los años 40 en inés matte urrejola, en bellavista. y cómo con esa aguita no quedaban muy limpios la tropa de críos, en la escuela -cuyo número no recuerda mi hermosa belarmina- les daban duchazos a todos en masa. porque además de oler fuerte, estaban llenos de piojos. y aunque ese líquido verde y espeso más parecía veneno que matapiojos la dejaba medio lela, ella recuerda esos días de ducha como los más felices de la semana. como cuando había leche. o manquequilla para el pan. "cuéntame otra historia", le pido acurrucada en su camita.

tren subterráneo

santiago es gris. pero eso ya se sabe. lo disfrutable es que contiene la nostalgia en dosis precisas para el (o la) que gusta navegar por aguas turbulentas. no puedo viajar en tren subterráneo. le tengo pánico. me subo igual. intento no pensar en ellos. escucho música. divago en fa. o en re. da igual. vuelvo al tema. estoy en un tren que corre bajo tierra. me rodea tanta gente. pero no conozco a nadie. anonimato ideal para algunos. tristeza para la jipi adolescente.sociabilidad nula. miro a mi vecino. el del asiento que está frente al mío.tiene una chaqueta verde a cuadros. una visera en la cabeza. el color de la piel plomizo. es joven. 35 quizás. lo acompaña su hijo. lo sé porque le dice papá. escucho los sonidos reverberados de My Morning Jacket. intento engañar a mi fobia. pero vuelvo al padre y su hijo. no se hablan. van cabizbajos. distraidos? indiferentes? el padre vuela en otro tiemp y espacio. el hijo mira por la ventana que da al túnel oscuro. es un niño. de unos diez años. de pronto llora, intenta disimular, se esconde bajo el brazo de su padre. trato de que no se den cuenta que los miro. porque lo miro a él. algo tiene. sus cejas no existen. no hay cabellos en su cabeza. tiene cáncer!, pienso descolocada. su hijo llora sin descanso. ahora lloran los dos. quiero bajarme. el piano en mis oidos. el túnel. la enfermedad.

viaje



me fui de viaje
de viaje al encanto
una mente triste afectó mi cerebro
también mi cucharón
y ahora que he vuelto de ese periplo
respiro aliviada
navego despacio

(Dirty Three: "The Restless Waves" / la mejor canción y el mejor video del mundo según un galán de la era virtual, un bello regalo real)