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21.5.10

rojo

la benita se lame las patas sobre el sillón rojo de cálido recuerdo. y mi abrigo desparramado sobre la alfombra también es rojo. como la luz del "power" del reproductor donde la Vale dejó un disco de "Invisible" y pienso en este "Jardín de los Presentes" y en el rojo de este corazón que respira el frío càlido vapor de esta ciudad que despega su energía. rojo de viento. rojo de ardor, rojo de telas rojas cubriendo las mejillas rojas de una tarde roja. "Perla, Perla, Perla". Una gota cayendo sobre el lavaplatos, las risas de vecinos descuidados haciendo del jueves un viernes, la charla de dos porteñas mientras caminan por la avenida alemania y yo siento que estoy viva. que siento una algarabía inusitada. el mejor reflejo de un alma en paz y el amor por los cantos de mi corazón rojo/roto. respiro frío, exhalo aliento.huelo el floripondio del callejón que conduce a casa. aquí estoy de nuevo. bajo este techo brillante, agarrada de esta gravedad frágil, entregada a los símbolos de los detalles. dulce aroma a hogar, a Vale y su mundo universal. a Yamil de reciclajes y esperanzas por una tierra sin agresivos aliños. y siento que amo este hogar. oscayale le llamàbamos a nuestra historia, el lema "nunca más lo juro" pertenecía a nuestro intento por dejar el vino que nunca dejamos porque adorábamos beberlo por "siempre jamás". Aquí en mi living, me entanca, malucodonosor, trocando la vida gato loco, trocando las palabras... asì fue que me enseñó a adorar a los hijos porque ellos nos eligen dando vueltas por el universo y siempre están y serán y "cuida bien su mente, nunca lo reprimas". tengo este corazón rojo. y las rojas rosas secas sobre la ilustración de Lauzán que tiene esas letras "UP" tan rojas sobre esos aviones de papel tan blancos intentando defenderse de un avión grandote, tan negro y tan grandote. rojo es mi pudor, roja mi canción, el collar de la benita, rojo el paragua, el lomo de libro de "vigilar y castigar" que miro de reojo así como hurgando. roja la vida de montaña rusa, aquí estoy y te tengo en mi alma. prendado a mi libertad.

13.2.10

privación de lo que poseíamos

podría ser esta una noche de juerga y copas locas, pero sería fuego fatuo, canto ciego. los hombres (y damas por cierto) están dejando de creer en el AMOR y hasta los más empeñosos parecieran perder el aliento en cada intento por hacer como que creen pero ya no creen y no es que no se quiera, es que ya dolió mucho y entonces se dice uno para qué. mejor enterrarse en el laburo, quizás parpadear en la inmensidad del mar, darle a la cabeza con un coco y pensar en otra cosa. pienso en tí querido alfonso y en tu amada que partió con su carita bella y su cuerpo de princesa danzarina. y celebro desde aquí tu cumpleaños a oscuras y en soledad. o en mi adorado jaime, sí, tú, el pintor de los pixeles. recuerdo el riesgo que tomaste atreviéndote a nadar en aguitas inciertas de oldie galán . "me muero de miedo", me dijiste, "pero me la juego igual" y así entregado como un nene a esa esbelta figura y triste corazón de niña tejedora de telares no te diste ni cuenta cuando te dijo ya no quiero más. y cómo hacemos ahora para recogerte de esa pena?. "me cago en el amor" dijo alguien por ahí citando a un tal tonino. los amores son así: se arman como una fiesta que sale de la nada y luego, un día, cuando menos lo esperas, desaparecen en el rincón de la pérdida. privación de lo que poseíamos y no hay fluoxetina que resista. imagino parejas que cada tanto secretean sus intenciones deliciosamente oscuras bajo sábanas de piel antigua y me dan ganas de volver a creer. la luz de mi laptop enciende mis pupilas. escucho a spinetta (era que no) y sus melodías y riffs poéticos rockerizados lavan en parte tantas costritas. hoy no tengo cabeza ni manos ni pies.

14.11.09

la punta del cerro


(recuerdo los tiempos de la fluoxetina, cuando este jardín más parecía un lamento, como ahora con la voz interna sobajeando el ego que se derrumba ante la fragilidad de la vida y sus viscicitudes (amelia adora esta palabra). el jardín de entonces lloraba por amor, y ahora que las plantas de palacio están florecidas es como si volviera esa melancolía (melancólica suena a alcohólica) dura de platos sucios o llenos de lavaza. un día de nubes bajas (como las de esta fotografía de mattew turley). y si me fuera a la punta de este cerro islandés?. los amigos andan tristes. cada maestrito carga con su secretito y no logro entender cómo se llega a ese estado de precariedad infinita del alma. cuando la vida llama con su fuego siempre encendido, yo me apeo a ella como si fuera un náufrago en el desierto. cuando el sol enciende su motor escencial, intento disfrutar su energía dorada como si fuese una polilla al rededor de una ampolleta. pero me cuesta)

6.9.09

Amor rabioso (o el cáncer que no se sabe cómo llega)

En Valparaíso ha muerto el pintor Patricio González. Lo supe ayer por otro pintor. Aunque no lo conocía me alegraba saber que andaba recuperado de un cáncer al pulmón que lo afectaba hace un tiempo ya. Oí muchas veces decir que subía y bajaba el cerro sin dificultades y que tras las quimoterapias que le practicaron en febrero su pelo había vuelto a crecer fuerte. Pero hace unos días un color amarillo se instalaba en sus mejillas como signo ingrato de que el cáncer seguía ahí. Latente. Lapidario. La lluvia acompaña ahorita mismo a quienes se han ido a despedir de él. Desde aquí escucho las campanas domingueras y no dejo de pensar en esta enfermedad ingrata. Una expansión indómita de células de amor rabioso o de rabia sin amor. De las penas guardadas por siglos navegando por torrentes internos mientras caminamos sin pensar en eso. Amé a un hombre con toda mi alma. Y hoy esas células dispersas y arrebatadas pululan en su interior como sombras siniestras. Y entonces nada pudo ser. Porque el arrebol de tristezas era tan profundo. Y tan expansivo. Y ese peso específico instalado en nuestros corazones. Y ese presente que tenía tanto olor a pasado. Un presente sin futuro. Un presente resignado a la pérdida de lo que desbordaba tus dedos. Y en el centro del magma, siempre esa rabia lacerante. Rabia. Rabia. Rabia. Amor y rabia. Una casa amarilla queda en nuestro imaginario común. La loca idea de ser felices por siempre jamás. También la ferocidad del cáncer y la violencia del corazón. La destemplanza. El orgullo. La dispersión. (No alimentes tu personaje atacado por el mundo, por todos aquellos seres que no te comprenden, que te ofenden y tú sin saber porqué).
Esta mañana de domingo llueve adentro. Llueve agua y fuego. Llueve pena. Llueve vergüenza por los golpes asestados.

20.3.09

5 de marzo


anoche soñé que te veía llegando desde una esquina con tus pequeñas
caminabas sin problemas y el color de tu cara era el de ante
venìas del hospital

yo te esperaba vereda enfrente con ansias
me sudaban las manos
¿estarías más humilde después de esto?, me preguntaba.
Llegabas a mi lado frío y circunspecto, con la misma armadura puesta
la decepción hecha fuego
trataba de besarte y estabas frìo
pero en tus ojos algo brillaba
te ibas a beber
me quedaba esperando en un carnaval
salìas del bar para contarme que aún te dolía haber perdido a tu familia.
foja cero me decía yo fumando como carretonera


(foto: 5 de marzo, avenida españa, mar de fondo, camino a casa cuando la decisiòn estaba tomada)
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