más menos me duele
más menos me gusta
entonces juego ese más menos
menos mal que estoy jugando y prendo el bien
vaya que bueno que se puede ir ese mal
23.3.08
es más bien
esquivar el mal signo
darle la vuelta a la tuerca
cantar trinando una melodía
iluminarle al alma esos rinconces vagos
soportar un golpe bajo comiendo fresas
marcar la diferencia entre un flehcazo y la locura del amor
y cuando entre esa luz blanquecina
cogerle los cachos con premura y suavidad
sólo así mixtura
cruza el magma sin violencia alguna
traspasando cada fibra otoñal
anulando toda melancolía
seis
en conjunción con el entorno
huelo la herida fresca
sangrante y maloliente
la sano con cristales de una bella noche
el recuerdo de pasiones quietas
huelo la herida fresca
sangrante y maloliente
la sano con cristales de una bella noche
el recuerdo de pasiones quietas
cinco
costras más costras menos
el daño nos atraviesa inconscientes
a mojarse el potito entonces!
para que las costras se remojen
y vuelvan lo niños a tomar el tren
viajar hacia la inocencia dichosa
el lugar más resguardado de la inocencia
el daño nos atraviesa inconscientes
a mojarse el potito entonces!
para que las costras se remojen
y vuelvan lo niños a tomar el tren
viajar hacia la inocencia dichosa
el lugar más resguardado de la inocencia
dos
yamil huele el olor a pólvora
acaba de encender estoicamente un fósforo para prender algo de tabaco a esa madre
huele despacito
siente esa crocancia explosiva en esas naricitas
camina tan erguido en este mundo
sonríe como si nunca hubiera llorado
acaba de encender estoicamente un fósforo para prender algo de tabaco a esa madre
huele despacito
siente esa crocancia explosiva en esas naricitas
camina tan erguido en este mundo
sonríe como si nunca hubiera llorado
20.3.08
demo, jani, pectem, chamelo
18.3.08
5.3.08
día gris de marzo en valparaíso quemándose
así fue es como se van los días nobles
antes eran la risa y el alcohol
y esta mañana hiper gris
son la melancolía y la abstinencia
nada más fácil que huir de los dramatismos
de las historias pasadas
aún quiero uno de sus besos
antes eran la risa y el alcohol
y esta mañana hiper gris
son la melancolía y la abstinencia
nada más fácil que huir de los dramatismos
de las historias pasadas
aún quiero uno de sus besos
It wears her out, it wears her out
It wears her out, it wears her out
She lives with a broken man
A cracked polystyrene man
Who just crumbles and burns
He used to do surgery
For girls in the eighties
But gravity always wins
It wears her out, it wears her out
It wears her out, it wears her out
She looks like the real thing
She tastes like the real thing
My fake plastic love
But I can't help the feeling
I could blow through the ceiling
If I just turn and run
It wears her out, it wears her out
It wears her out, it wears her out
If I could be who you wanted
If I could be who you wanted all the time
It wears her out, it wears her out
She lives with a broken man
A cracked polystyrene man
Who just crumbles and burns
He used to do surgery
For girls in the eighties
But gravity always wins
It wears her out, it wears her out
It wears her out, it wears her out
She looks like the real thing
She tastes like the real thing
My fake plastic love
But I can't help the feeling
I could blow through the ceiling
If I just turn and run
It wears her out, it wears her out
It wears her out, it wears her out
If I could be who you wanted
If I could be who you wanted all the time
4.3.08
guerra en colombia (por iván quezada)
Ahora que se habla de guerra, recuerdo un pequeño incidente en Colombia. Yo iba en el minibus rumbo al aeropuerto, desde el hotel. Era mi último día en Cartagena y todo había sido tranquilo. ¡Ni un balazo siquiera! Había visto patrullas militares en los barrios pobres, pero sólo una vez. Los policías se notaban más por su corrupción: las calles eran un caos, vereda y carretera, y el único medio de subsistencia era el comercio. Naturalmente, las transnacionales se habían quedado con el gran negocio del turismo y los nativos estaban obligados a "rebuscársela", como ellos decían. Vi unas armas de fuego una vez, en la Ciudad Amurallada: entraron dos "gendarmes" (parecían guardias de seguridad) a un Centro contra el cáncer (o al menos eso leí en el cartel de afuera), desenfundando un revólver y una escopeta relucientes, de color plateado. Desde luego, pensé: "ándate rápido". No supe qué habrá ocurrido, y por la prensa no se dijo nada.
Desde entonces, no dejó de llamarme la atención el regimiento, justo en el centro de la ciudad. Y las loas exageradas y unánimes al gobierno. Incluso en el último momento, arriba de ese minibus, el chofer decía a un grupo de chilenos: "Yo votaría por tercera vez a Uribe, a ojos cerrados. Gracias a Dios, ahora hay trabajo. El país se reactivó y las calles están seguras". Los otros chilenos, con aspecto de patrones de clase media, celebraron sus dichos. "¡Aquí también se puede ganar plata!", les faltó exclamar. Lo siguiente fue predecible: hablaron a sus anchas en contra de Chávez. Con esa gente era inútil discutir. Podría haberles dicho: "En Barranquilla, el taxista me advirtió que no caminara hacia el oeste de la ciudad; era peligroso". Pero no se habrían enterado.
Vi serios a los colombianos, aunque siguen enfiestados como consuelo. No hablaban de nada, ¡nunca hacían la menor crítica! Era como una mala costumbre adquirida a la fuerza. ¿O sólo eran apariencias? La Colombia real subsiste en la miseria y la separación racial no es un invento: los negros viven sin dinero y los mestizos reciben lo mínimo, justo para sobrevivir. El acoso en las playas es fuerte: rondan mujeres masajistas, artesanos, dueños de "carpas" ("sus pertenencias sólo estarán seguras aquí dentro"). También hay vendedores de mariscos que invitan a probar gratis una ostra y después la cobran a precio de oro. "No acepten nada", es la advertencia de conserjes y guías. Pero si el turista va más allá de Bocagrande, el barrio de los hoteles, se enfrenta a los hechos: ya nadie recuerda la libertad.
Desde entonces, no dejó de llamarme la atención el regimiento, justo en el centro de la ciudad. Y las loas exageradas y unánimes al gobierno. Incluso en el último momento, arriba de ese minibus, el chofer decía a un grupo de chilenos: "Yo votaría por tercera vez a Uribe, a ojos cerrados. Gracias a Dios, ahora hay trabajo. El país se reactivó y las calles están seguras". Los otros chilenos, con aspecto de patrones de clase media, celebraron sus dichos. "¡Aquí también se puede ganar plata!", les faltó exclamar. Lo siguiente fue predecible: hablaron a sus anchas en contra de Chávez. Con esa gente era inútil discutir. Podría haberles dicho: "En Barranquilla, el taxista me advirtió que no caminara hacia el oeste de la ciudad; era peligroso". Pero no se habrían enterado.
Vi serios a los colombianos, aunque siguen enfiestados como consuelo. No hablaban de nada, ¡nunca hacían la menor crítica! Era como una mala costumbre adquirida a la fuerza. ¿O sólo eran apariencias? La Colombia real subsiste en la miseria y la separación racial no es un invento: los negros viven sin dinero y los mestizos reciben lo mínimo, justo para sobrevivir. El acoso en las playas es fuerte: rondan mujeres masajistas, artesanos, dueños de "carpas" ("sus pertenencias sólo estarán seguras aquí dentro"). También hay vendedores de mariscos que invitan a probar gratis una ostra y después la cobran a precio de oro. "No acepten nada", es la advertencia de conserjes y guías. Pero si el turista va más allá de Bocagrande, el barrio de los hoteles, se enfrenta a los hechos: ya nadie recuerda la libertad.
22.2.08
18.2.08
pare de sufrir
el ancla de un edén perdido.perdido en el centro del miedo. como cuando camniaba pisando huevo, levantando almas, recomponiendo huesos, amarrando cicatrices. ya el ansia no me alcanza. camino de rodillas buscando en qué esquina caerme. del palo mayor. del mas alto palo quisera caer. y suspirar en el acto.
13.2.08
SOLARIUS

el tipo era un tifón y de todas las vidas que perdió, de ninguna se aferró. viviendo al límite, tenía la manía de tomar los rumbos por asalto. como si en esos gestos se le fuera el mundo. su mundo. un husmeo concreto de lo real andaba siempre en su cabeza hasta que se le partió en varios cientos de miles de pedazos que cristalizaron en una nueva vida. otra oportunidad. de la mano de facundo y mikaela.
12.2.08
11.2.08
7.2.08
5.2.08
4.2.08
a song by jaramillo

Hace tiempo que pido a la luna
tiempo para hablar con el tiempo
fundamentos
Yo no se de donde saqué fuerzas
¿Cuanto amor aguanta la violencia?
Solo se que cuando ya era tarde
se acabó el tiempo
Viene otro tiempo este tiempo se va
Hace tiempo camino desnudo
perdido en el sol bajo la lluvia
del infinito
Soñando entre sueños de equilibrio
que no importa lo que diga el tiempo
todo se define en un instante
Dejate llevar por el tiempo
Siente que en tu voz esta tu fuerza
bañate de sal, vive en la luna
Si tienes tiempo
tiempo para hablar con el tiempo
fundamentos
Yo no se de donde saqué fuerzas
¿Cuanto amor aguanta la violencia?
Solo se que cuando ya era tarde
se acabó el tiempo
Viene otro tiempo este tiempo se va
Hace tiempo camino desnudo
perdido en el sol bajo la lluvia
del infinito
Soñando entre sueños de equilibrio
que no importa lo que diga el tiempo
todo se define en un instante
Dejate llevar por el tiempo
Siente que en tu voz esta tu fuerza
bañate de sal, vive en la luna
Si tienes tiempo
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