JUDAS ISCARIOTE (EL QUE TRAICIONÓ A JESÚS), NAPOLEÓN BONAPARTE, CLEOPATRA, VIVALDI, EMILY DICKINSON, CROMWELL, VAN GOGH, JAMES JOYCE, GALILEO GALILEI, LENIN, ELIZABETH I, EL REY DAVID, VISSSSUal
15.10.08
pelirrojos famosos
gente que murió a los 27
13.10.08
melancólico
Delicias a 45 RPM:
Gino Paoli
"Sapore di sale" / "Rimpiangerai rimpiangerai"
RCA, 1974
Texto: JUAN PUCHADES.
Si alguna vez ha existido una música merecedora de ser calificada como "pop mediterráneo", "Sapore di sale" debería encabezar dicha categoría. Y es que esta hermosísima canción, un algo melancólica y un bastante sensual, no puede negar su procedencia italiana y define como pocas el sonido y el ambiente de este lado del mundo.
Obra del genovés de adopción Gino Paoli, "Sapore di sale" fue grabada en 1963 con la participación de Ennio Morricone y su orquesta, quienes contribuyen a darle ese tono dramático que alcanza en algunos pasajes. El tema se lo inspiró Stefania Sandrelli, joven actriz de 16 años con la que Paoli tuvo un romance que vino a sumarse al que mantenía por entonces con la cantante Ornella Vanoni; todo ello mientras, en paralelo, permanecía casado. Así que no es de extrañar que al poco de grabar la canción, aquel 1963, este compositor e intérprete de taciturno aspecto, tratara de suicidarse pegándose un tiro en el corazón. No logró quitarse la vida, pero todavía hoy mantiene alojada la bala en el pericardio.
Pero no se asombren, su apasionante biografía –acaba de cumplir 74 años– ofrece periodos de retiro de la actividad musical, un disco (en 1974) dedicado íntegramente a interpretar canciones de Joan Manuel Serrat e incluso cinco años –de 1987 a 1992– como diputado por el Partido Comunista Italiano. Ahora, en la vejez, Paoli en sus fotos incluso sonríe...
Ah, la cara B de este single incluye "Rimpiangerai rimpiangerai", un tema alegre de 1965 y completamente menor, que queda totalmente ensombrecido por su acompañante del otro lado. Sobre todo porque es imposible no escuchar una y otra vez "Sapore di sale", una canción conmovedora, que retrata perfectamente la música italiana –y por extensión la francesa y la española, en un tiempo en el que los sonidos de los tres países, iban y venían– de los primeros 60, que es como hablar del fin de todo un ciclo, ya que en breve el pop anglosajón lo inundaría todo y la crecida se llevaría consigo, en gran medida, la conocida como "música ligera" continental: El pop antes de ser el pop uniformado y envasado al vacío que hoy conocemos.
7.10.08
3.10.08
la fama
andrés caicedo
(carta a carlos mayolo, enero 13 1972)
ANDRES CAICEDO (1951 – 1977)

DESTINOS FATALES (extractos)
I
A un hombrecito le gusta el cine y llega y funda un cine club, y lo primero que hace es programar un ciclo largísimo de películas de vampiros, desde Murnau y Dreyer hasta Fisher y ese film que vio hace poco de Dan Curtis. Al principio hay mucha acogida y todo: el teatro se llena. Pero semana tras semana va bajando la audiencia. Como se sabe, el público cineclubista está compuesto en su mayoría por gente despistada que acude a ver acá "el cine de calidad" que no puede ver en los teatros cuando estos sólo exhiben vaqueros y espías: Imbéciles que abuchean una película de John Ford con John Wayne "porque el ejército de EE.UU. siempre mata muchos indios", que le dicen imbécil a Jerry Lewis. Esa gente cómo le va a coger la onda a los vampiros, no falta por allí uno que insulte al hombrecito del cineclub por estar exhibiendo cosas de éstas, cuando los estudiantes luchan en las calles, gente que únicamente sufría de noche y que siempre duerme bien y al otro día se despiertan y pueden hablar de amor, de papitas, de viajes, de política y cuando llega la noche se ponen a soñar de lo mismo que han hablado durante todo el día. Pues bien, el hombrecito de nuestra historia comenzó a perder grandes cantidades de dinero, porque ya al final no iban más que diez personas a sus películas de vampiros, 9, 8, 7, 6, 5, los últimos 4 sí empezaron a conversar, a contarse recuerdos, pasó el tiempo y uno de ellos se mudó de ciudad, otro amaneció un día muerto, uno se graduó de arquitectura y nunca nadie más lo volvió a ver por estas tierras.
El hecho es que el sábado 25 de septiembre de 1971, el hombrecito encontró, al ir a introducir el último film del ciclo, que no había más que un espectador en la sala, allá detrás, en un rincón, mitad luz y mitad sombra.
El hombrecito iba a comenzar a hablar de la película que amaba tanto, pero el Conde se paró de su butaca y le sonrió, y el hombrecito tuvo que bajar los ojos.
II
Un empleado público se monta a las 2 del día en su bus de todos los días, paga, registra, y para su satisfacción queda un puesto por allá , se dirige al asiento vacío sin ver a nadie conocido, pero para qué conocidos a esta hora y con este calor, así que el empleado público en lo único que piensa es en el almuerzo que su mamá le tiene cuando llegue a casa en la siestesita de 5 minutos, en el sueñito que sueñe, y por pensar en eso ni se ha dado cuenta que este bus en el que se ha montado no para cada 4 cuadras ni para en ninguna parte, y cuando cae en la cuenta el hombrecito lo que hace es apretar las manos que le sudan pero nada más ,o tal vez voltear a mirar a los pasajeros, todos hombres, una mujer en la última banca vestida de negro, todos de piel oscura y por que ser que todos están así de flacos y por que a todos se les ve el hambre en la cara, por que, sobre todo el chofer cuando voltea la cara y lo mira a él. Y da la señal. Entonces el bus para y todos se le van encima, y cuando al hombrecito le arrancan el primer pedazo de mejilla piensa en lo que dirán sus compañeros de oficina cuando salga mañana en el periódico. Pero mañana no va a salir nada en el periódico.
III
Un hombrecito va por allí caminando fresco, cargando un libro de Mr. Edgar Allan Poe que pesa 5 kilos. De pronto un gordo lo ve pasar y se acerca y le pregunta:
- Dígame, ¿no le molesta andar con ese libro tan pesado parriba y pabajo?
El hombrecito, que es muy bondadoso y un poco ingenuo, no se da cuenta que el gordo se quiere burlar de él, y por eso piensa antes de contestar, para darle la respuesta exacta; y ella es:
- Lo que pasa es que desde hace un tiempo para acá me di cuenta que yo vivo mi vida montado en un globo, y el libro de Edgar me sirve de lastre. Lastre para no elevarme tanto, para no ir a parar a una región desconocida, habitada por gente que a lo mejor no me gusta, que no conozco. Además la persona que más supo de globos en el mundo fue mi amigo Edgar. Y el gordo al oír eso se le ríe en la cara. Y el hombrecito comprende ahora y se pone muy triste. Y la tristeza le dura cinco días. Hasta que se encuentra en una película una actriz americana de la que se puede enamorar fácil, y la tristeza se le pasa.
marearte

Nos vemos en la bahía.
Cada sábado a las 21 puedes navegar en el más grande yate de la bahía de Valparaíso.
Música, alegría y poesía te transportarán a las noches Nerudianas de la costa del pacífico.
Este fin de semana tendremos nuevamente como invitados al grupo BAREKE y toda su música fusión afro-colombiana.
Reserva tu ticket al fono 96118497, al mail marensepia@gmail.com, o adquiérelo directamente en Librería Ivens, Plaza Aníbal Pinto o en Bar La Playa, Cochrane 586, Valparaíso
*
La embarcación zarpará a las 21 horas sin excepción.
A bordo se hará un servicio de café gentileza de Puro Café.
El uso de chalecos salvavidas es obligatorio.
Adhesión Preventa $ 5.000.-
Para más información sobre la embarcación visita
www.turismocorsarius2.
1.10.08
trasvasije de letras

Vida Acuática, del Blog 2021: Pura Ficción
Para navegar una piscina solo requerimos de nuestros recuerdos. A diferencia del mar -que nos obliga a coordenadas y triangulaciones- una piscina no necesita de cartografía alguna. Bajo el azul de esa parcela sumergida miramos a las demás personas como en el mundo de la memoria, los otros nadadores pasan junto a nosotros al igual que piezas de otro tiempo, en este caso, retenidas por esa particular composición de condiciones físicas. Esos recuerdos cruzan nuestro campo visual haciendo curiosas figuras rítmicas que los hacen desplazarse sobre ondas. Nadar en una piscina es el dominio de dos elementos, que al mismo tiempo implica la paradoja de dos variables definitivas: el agua en estática, y el cuerpo en un obligatorio desplazamiento. Se cruza un eje donde el control del peso y del tiempo cifran la existencia en ese océano de traspatios. Nuestra vida acuática es entonces similar a la de recuerdos. No terminamos de pasar y nuestra presencia crea instantes que reverberan, que se replican en el espacio y entonces comenzamos a ser recuerdo de nosotros mismo. Nadar es recordar a ritmo de la respiración y de la memoria. Nadamos a ojos cerrados. No me extraña que Narciso se haya mirado reflejado en una piscina antes de hacerse flor y comprobar que la Belleza existe. Y que los domingos junta a la piscina –hogueras encendidas, animales sacrificados, gente reunida- sean tiempo suspendido. Los nadadores olímpicos son además de cumbre de perfección humana, nostalgia de que alguna vez dominamos el agua, además del aire. Me advertiste que generalmente nadie se acercaba a esa piscina, que desde allí nadie nos veía pero que todo era vista. Caracas era un paisaje sobre el que flotábamos. Colinas de San Román. Doble flotación: arriba de una ciudad valle, debajo de un cielo domingo. En uno de sus cuentos John Cheever describe una tarde similar. Una tarde donde esos americanos satisfechos podían decir: anoche bebí demasiado. Una tarde donde su personaje principal decide recorrer su condado cruzando un océano de piscinas. Más adelante ese personaje –Neddy Merril- mira que se acercan nubes que simulan un barco de enormes dimensiones. Ese personaje lo interpretaría, en la versión cinematográfica de la historia de Cheever, Burt Lancaster. Un Burt Lancaster que se hacía viejo en un mundo de jovencitos tontos. No había ya lugar bajo el sol de California para clásicos como él. Esa tarde no había nubes, y no me besaste por miedo a que nos vieran desde las ventanas. Me dijiste que con El Ávila de fondo hacíamos un hermoso cuadro. Yo sonreí, según recuerdo, y hundí mi cuerpo bajo el agua.
por culpa de las llaves
Me sumergo ahora en el laburo.
29.9.08
La sanación de Jesús
Ay Jesús Ernesto, ahora andas "cero rocanroll, todo metido, todo lindo". Como para no creerte.
Su receta: "mi clave está en mi soltería real, eso es todo".
Un indie de tomo y lomo.
Quiero ser tu fan.
22.9.08
anacleta y sus críos
bret
27.8.08
El último poema de Víctor Jara
SOMOS CINCO MIL...
Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil
¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país ?
Solo aquí
diez mil manos siembran
y hacen andar las fabricas.
¡Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura !
Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.
Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podría golpear a un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores
uno saltó al vacío,
otro golpeándose la cabeza contra el muro,
pero todos con la mirada fija de la muerte.
¡ Qué espanto causa el rostro del fascismo !
Llevan a cabo sus planes con precisión artera
Sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es acto de heroísmo
¿ Es este el mundo que creaste, dios mío ?
¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo ?
en estas cuatro murallas solo existe un numero
que no progresa,
que lentamente querrá más muerte.
Pero de pronto me golpea la conciencia
y veo esta marea sin latido,
pero con el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona
llena de dulzura.
¿Y México, Cuba y el mundo ?
¡Que griten esta ignominia!
Somos diez mil manos menos
que no producen.
¿Cuántos somos en toda
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas
Así golpeará nuestro puño nuevamente
¡Canto que mal me sales
Cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.
De verme entre tanto y tantos
momentos del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que veo nunca vi,
lo que he sentido y que siento
hará brotar el momento...
26.8.08
LOS COLORES (según Manuel García)

Cuando ella se enamoró no pensó que el corazón
era rojo para siempre
siempre era rojo, rojo por siempre
no, no lo pensó
el corazíon
Y lo guardó en un rincón
sin saber si un día el sol
le daría otros colores
otros colores
otro color
un día el sol
no lo pensó
Se despertó un día al sentir su latir como un tambor
que llamó de muy adentro como un lamento presentimiento
de algún temblor como un tambor temblor
Entonces el cielo cambió
se volvió menos azul
y ella vio que los colores
no eran amores
que los dolores del corazón
bien rojos son
bien rojos son
del corazón
bien rojos son
del corazón
(TEMPERA
ALERCE, 2008)






















