28.1.06

la vida se esta volviendo loca

un dia
de la vida contigo
se convierte en un segundo
en un año
en mil dias
luego se transforma en olor
en alegria
en comida
en cuidados
en sueños
en ganas de enseñarte
en jugar en guiarte
abrazerte en enrrollarte
en bañarte
para qu te ensucies y te vuelva a lavar para que te ensucies

25.1.06

La sandía por la mañana


esta mañana me comí una sandía
más tarde sonó el teléfono
era mi jefe:
-quiero que vengas, me dijo con esa voz tan negra
negra como las pepas de la sandía que me comí esta mañana
y así fue como me comunicó mi salida del diario
con los ojos negros
vi el universo en ellos
soy una partícula
simple partícula

17.1.06

ROCKERAS

Prefieran la marihuana a la cocaína. La piscola y la cerveza para después de las tocatas. Nunca en el escenario. Arriba prefieren tocar. Hartas de ser las minas de bandas formadas por hombres, hicieron las suyas. Con nombre raros. Sin odio, pero con sorna acaban de reunirse en el Fem Fest, un festival de bandas femeninas que las dejó con 360 pesos en los bolsillos para cada una como ganancia, pero con la satisfacción de haber convocado a 200 personas el mismo día en que la gente estaba en las calles bailando con el promocionado Love Parade. En medio del fragor de las elecciones presidenciales, The Clinic conversó con las integrantes de Lilits, Vaso de leche y Logos Legos. Aquí, rock de mujeres para todos los ciudadanos.

Por Alejandra Delgado, fotos Alejandro Olivares.

LOGOS LEGOS
Ella era “la” mina de una banda llamada Enmascarados de Monterrey. Rock “pichulero adolescente”. Tenía 15 años. Nada mal para empezar. A veces le decían que tocaba bien para ser mujer. Ella agradecía los escasos halagos. Un día fue mucho y los mandó a la cresta. Entonces María Paz Rizz, que hoy tiene 21, conoció a Antonia Piña. Misma edad, iguales quejas, similares inquietudes. Junto a dos chicas más formaron “Penélope Glamour”, un desquite juvenil con sonidos de surf rock a tantos desaires masculinos. Eran tiempos en que pedir un local les costaba mucho. Se disfrazaban para actuar, parecían ligt, sólo chicas, no las pescaban
-Un día nos dejaron tocar en una discoteque y fue super hostil, lleno de hombres. No cachábamos nada. Queríamos hacer una prueba de sonido, pero un tipo nos dijo: no se preocupen niñitas por el sonido, vayan a disfrazarse no más, recuerda María Paz.
Más tarde, las dos adolescentes de Penélope Glamour se unieron a una bajista y formaron las “Rompehogares”. María Paz en guitarra, Antonia en teclados. Vomitando feminismo extremo en las letras compusieron canciones como “Te odio” (despecho puro con un coro que decía simplemente: “me declaro estafada”) y “Actitud” (Con voz dulce y angelical cantan: “no te fíes, te puedo morder, si me provocas, te puedo matar porque tengo actitud animal”). “Quiero verte” dice así:
“Sólo necesito saber
si quieres ser mi amante
satisfacción garantizada
hacer de un baño de burbujas
una paraíso terrenal
pero no te atreves
soy demasiado para ti
sólo eres un mamón”
-Empecé a cantar antes de hablar y desde siempre toqué con hombres. Era fácil ser la del pandero, la vocalista o la tecladista. Pero no hay interacción. Con las minas puedes llorar, quejarte si tienes la regla. No es feminismo, sólo reacción ante el machismo, ante las bandas que te marcan y te dicen: eres mina mina mina, alega Antonia.
Inspiradas por Pixies, Fugacis, Smushing Pumkins cada una llegó a la música por diferentes caminos. María Paz por estudios desde chica. Antonia por oído. Una estudia Pedagogía en Música , la otra Filosofía.
-Un día me compré un bajo Yamaha blanco en cien lucas. Estuvo en mi casa como mueble durante mucho tiempo. Hasta que lo agarré, cuenta Antonia.
Tenía la cabeza llena de ideas. Escribís canciones en la micro, en el metro, encerrada en su pieza. De tanto pensar un día colapsó y comenzó a componer sólo sonidos. De esas raras composiciones nació una nueva banda y con ella el empuje de una escena femenina emergente: Logos Legos.
-Cuando se fue la bajista de Rompecorazones a vivir a España hicimos Logos legos con ganas de experimentar ritmos nuevos. Yo nunca había tocado bajo y eso ya era un gran salto, recuerda Antonia.
En “Tecnobán” la mezcla de ritmos es evidente. Sólo un “huija” como coro. Muchas de las canciones de esta etapa hacen referencia a la adicción de ambas por el cine. “El pensamiento de Norman Bates”, por ejemplo, es un tema instrumental que nació de plasmar en notas lo que Antonia creía estaba pensado Bates en su sicótica residencial. O “Los Pájaros” y sus guitarras sicodélicas alusivas al mensaje claustrofóbico del film de Hitchcock.


LILITS
Luego de repetir dos veces de curso, su mamá le dijo: “te vas de la banda”. Y Bárbara Finsterrbusch (22), cachando que se estaba distorsionando en el carrete, dejó de cantar por un año en “Lilits”. La banda que formó en 1999 junto a otras compañeras del colegio Siglo XXI de la Florida nació de una rabia furibunda contra todo.
-Usábamos parches, éramos enteras de punkies. “Mi pobreza” se convirtió en un hit, cantábamos: “dime a la cara que soy una perra una vez más”. Era la raja, pero me autocastigué por un año. En ese tiempo me di cuenta que hacer música era mucho más que un pasatiempo, recuerda la vocalista de Lilits.
Por esos días anunciaban en la radio una tocata de las Lilits, y ella, castigada, maciza y ruda, agarró el equipo con furia y lo tiró por la ventana del segundo piso.
No aguantó más y volvió.
Entonces comenzaron a tocar en circuitos pequeños, como los colectivos de integración al rock que se hacían en la población Los Copihues. Gente adulta en su mayoría y ellas, minas y pendejas.
-Nos gritaban: ¡empelota!, ¡en colaless! Lo único que les faltaba era mostrarnos el pico, cuenta Bárbara.
Hoy, junto a Masiel en bajo, Javiera en batería y Lorena en la guitarra, acaban de sacar su primer disco homónimo apadrinadas por Alvaro España de Fiskales AdHok y su sello CFA.
Una evolución musical desde la época escolar.
-Todas escuchamos músicas diferentes, de muy variados estilos, entonces siempre estamos mezclando nuevos elementos. Pero seguimos siendo una banda punk rock, dice.
Bárbara creció escuchando grunge por sus hermanas y new wave por sus tías. Luego agarró su propio estilo con bandas femeninas europeas.
Luego de las tocatas, cuenta, muchas mujeres se le acercan para felicitarlas y decirle que se sienten representadas por las Lilits en el escenario. Algo que le reafirma su decisión de seguir en la música además de su trabajo como mesera en un pub y sus estudios de Periodismo.
-La banda es mi respiro, aclara confiada.
Por eso no deja de escribir canciones. “Todos los días te van pasando cosas que no me limitan al momento de escribir. Lo rico es dejar plasmado el momento que estás viviendo”.
Sus letras van desde la contestataria “Yo quiero ya” (“por monedas no cambiarás nuestra mentalidad, a nosotras nunca nadie nos logrará callar”) a la diatriba en contra de la Apec “Cállate”… “me da asco tu cara de gil”, gime Bárbara en esta canción en un tono agresivo, pero femenino.
También le gusta alardear sobre su autosatisfacción en el sexo y cantar sugerente : “¿te gustó el líquido que emana de allí?”. De su padre no sabe nada. Entonces dice, “los hombre en mi vida los adquiero yo”.
Y aunque las canciones de las Lilits no aluden a un feminismo extremo, Lorena (23), la guitarrista, “la gata”, como le gusta que la llamen, reconoce:
-Esto no es un repechaje en contra de los hombres. No hay odio hacia ellos. Tocamos porque queremos.
Igual los compadece. No se olvida de sus ex compañeros de banda que siempre la vieron como una competencia. O a ese tipo que una vez se volvió loco por sus movimientos en escena y le pidió que lo dejara grabarla. Y ella, como si nada. Estaba demasiado ocupada enrollando el cable de la amplificación. Y él, con actitud “imbécil” diciéndole:
-¡Y más encima sabís enrollar cables! Eres mi ídola.
-Era un perno. Creen que porque tocamos les queremos quitar el poder. Yo simplemente siento que estoy a la mierda cuando toco. No estoy en la tierra, remata.
No todo es tener que defenderse del ninguneo en todo caso. Lorena reconoce que la discriminación positiva a veces, las favorece. Las Lilits se presentaron en los recientes Carnavales culturales de Valparaíso y mientras la “Gata” trataba de arreglar un desperfecto en un cable, tenía a diez técnicos a su alrededor ofreciéndole ayuda. Se rió y dijo que ella podía. Pero no estuvo mal el halago.
Lorena es estudiante de fotografía y toca de oído. Hace unos años encontró una guitarra botada, la arregló, se compró unos cancioneros y empezó.


VASO DE LECHE
Tania llega atrasada a la entrevista. Viene sudada. Se moja el pelo que se rapó apenas terminó el año escolar y cesaron temporalmente sus funciones de profesora de música. Todo el año debe esconder su look punketa porque no es un buen ejemplo para los niños, le dicen sus jefes. Ella acata, pero se queja
-Todo está tan normado en Chile.
Viene de la comisaría a donde se la llevaron presa por dejar estacionada la bicicleta en una estación del metro.
-Me da rabia. Yo andaba acompañando a mi novia a dejar currículum por todo Santiago y no podíamos dejar la bicicleta en cualquier lado.
Con su bajo en “Vaso de leche”, rara simbiosis musical de Violeta Parra y Sonic Youth, se descarga. La acompaña Carola Ozaus, quien a sus 33 años afirma que esta tendencia de grupos femeninos de rock es “vanguardista”
-Yo tocaba en las primeras escuelas de rock que se hicieron a fines de los noventa. Siempre con hombres. Y me decían: ¡cacha toca guitarra y puntea! Como si so fuera muy anormal. Por eso es una emoción llegar a los 33 y ver que hay un cambio, ver que el club de Toby empieza a desaparecer… y el club de las Lulús también porque tiene que haber una transición para que el rock de mina deje de ser el rock de mina y sea sólo buena música.
Carola se fue de su casa bien chica. Hija única de familia conservadora, no soportó la presión de sus padres por hacer de ella una chica más “normal”. El año 90 se hizo su primera guitarra hechiza. No habían tantas oportunidades tecnológicas como ahora. En su casa creyeron que era un pasatiempo y esperaban que algún día sentara cabeza. Y formara una familia
-Yo decidí no tener hijos porque lo que más deseo en la vida es hacer música. O tengo ganas de tener familia, declara.
Los hombres no son un tema para ella. Hoy tiene una novia y ayer tuvo novios. Pero no los cacha, dice.
-Un día estaba tocando con hombres y llegó mi novia, pero ellos no sabían quien era. Quedaron locos con ella. Todos tocaron como nunca, se quebraban. Después preguntaban, ¿a quien vendrá a ver?. A mí, les dije yo. No lo podían creer. Su ego estaba herido.
Vaso de leche habla en sus temas de amor, muerte, soledad. El ser humano en su dimensión más frágil. En una ocasión Carola agarró un libro de Vicente Huidobro que estaba en una librería. Valía 40 mil pesos. Demasiado. Se sentó a copiar un poema en su cuaderno. “Ecuatorial”. Llegó a su casa y lo musicalizó. Así compuso “Vicente”:
“Trescientos sesenta y cinco pájaros tiene el cielo
Estos pájaros serán banderas el día del gran triunfo
Cuando los hombres oigan contar la hora del hombre
Cuando nadie viva del esfuerzo nacido de otros pechos
Cuando nadie se nutra de la cara ajena
Ni respire por pulmones extraños
Ni se ate los pantalones con las tripas esclavas”.

16.1.06

Otra oración a la luna de Cartagena

__De la revolución de los cuerpos celestes__



Fue en la más joven de las hijas de Cártago
donde supimos que el amanecer
mentía a los hombres que vienen del estruendo

esa ciudad fue un puerto dúctil

una tesis de posibilidades,
pasillos de aeropuerto
y rampas que conducían hasta el aura oculta de la luna

fuiste tú una de las parcas que midió
la historia aquella que nunca te pude escribir
y que dejé colgada en promesa
como lágrima sobre tu pecho

estábamos perdidos a drede
en una ciudad de pasajes y pasajeros
haciendo caso omiso de las advertencias de Walter Benjamin
construyendo laberintos entre cafés y gaiteros fantasmas
extraviados entre el bosque de las maderas viejas y
miradas furtivas por dentro de tu blusa

siendo pasajeros
supimos que a veces
el tiempo tiene la facultad de detenerse
pero que el desplazamiento inevitable
y las rotaciones de propias de nuestra astronomía de clase turística
y reembolsos a contrafactura
continuaron su sumatoria feroz más allá de nuestro milagro de
relojerías


el tiempo fue una barca que nos abandonó
a nuestra suerte en una playa feliz, Marta
como los náufragos de los mares del sur
bailamos con las mascaras
bailamos con los fantasmas
bailamos con los espejos
bailamos con los que nunca fuimos

bailamos condenados a muerte
con la felicidad de los ahogados en las playas de la nostalgia

fuimos ciudad
fuimos laberinto
fuimos puertos
fuimos puertas

quedamos abiertos a ese amanecer falaz
a la historia de los que pasan sin saberse
y convencidos desde nuestros asientos suspendidos en el aire
que la conspiración que fraguamos entre
tomates con albahacas
es el trazo preciso hacia la única certeza
de tu cuerpo repartido
y el naufragio que arribará hasta la costa breve
de la muerte constante más allá del amor.

12.1.06

esta fue una de las oraciones que desgrané al oído de la diosa mexicana

Es triste la alegría de las banderas


¿era por nosotros que venía aquella barca del ocaso?
el sol caía por la Boca Grande y el jueves terminaba al margen
de aquella playa donde mis versos
callaron al vuelo de los pájaros de la tarde

en silencio mirábamos el islote
preguntándole quizá
por la paz esquiva de los días
contándonos, con lengua cifrada de banderas marítimas,
que las sirenas eran cosa de marinos tontos
y que los naufragios nada podían decir
a la calma de segundos inabarcables donde comenzamos a amarnos
y a perdernos de vista

dos astros a cada lado de un universo mínimo
en viajes repetidos y elípticas indeseadas
365 días
a toda velocidad

espejo terreno del sol que ponía
con la mirada fija sobre la luna al otro costado del firmamento

dos planetas ensimismados

mirándonos a la eternidad de las estrellas
frente a aquel islote anónimo
al atardecer de aquella tarde de silencios
cuando la balsa redentora cruzó por el frente
llevándose consigo
la bahía de promesas que con aire de arena
construímos aquella tarde feliz.

La que nace fuerte


parece estar siempre alegre aunque, sopecho, un dolor oculto como su piercing en su oreja derecha se asoma de vez en cuando. Un heavy metal suele retornarla a la calma. Transita entre el mundo adulto, al que connsidera falso, hipócrita y trastornado y el infantil, que ya no le cabe porque jugar es algo demasiado pendejo. Pero es bella. Bella como la noche tibia.

quequequeque


Hicimos un queque. Compramos huevos, harina y mantequilla porque el resto de los ingredientes estaban en la casa. Pero no había dónde prepararlo, tampoco en qué hornearlo. Lo primero se solucionó echando mano de una paila, lo segundo, comprando un molde en el supermercado. También necesitábamos un paño de plato. Incompleto lugar hallamos para comprar. Nunca llegamos con paño. También se nos olvidó el limón. Para la ralladura. Lo reemplazamos por hojas secas de una planta de marihuana. Nos besamos antes de comenzar. No parábamos de reímos después de comer.

Rosario Tijeras


"Como a Rosario le pegaron un tiro a quemarropa mientras le daban un beso, confundió el dolor del amor con el de la muerte".

(Jorge Franco, Rosario Tijeras)

Nietzche

Está muriendo un Dios en el centro de un ópalo del color del crepúsculo.
Está muriendo una hoja de hierba en el pecho de Cristo.
Está muriendo una rosa al aire estancado de la catedral de Maguncia
Traspasada en el aire por una quemante agoja de sol...

(Extracto del poema Nietzche, William Ospina)

22.12.05

Noche


Su sonrisa lo deslumbró y entre rumba y rumba supo que esa diosa mexicana se le había metido en el corazón. Una noche, bajo las luces de la ciudad colonial, el muchacho de Caracas algo le dijo al oído. Una promesa, tal vez un poema, una canción quizás. Eso nadie lo sabe. Sólo la noche cartagenera.

Betty, la Palenquera























Un día salió de San Basilio de los Palenques y llegó a la ciudad, a Cartagena. Era su primer día de clases. Esa tarde regresó a su rincón africano con los ojos hinchados de tanto llorar porque sus compañeros le decían negra inútil. Y así la hitoria se repitió en varios ámbitos, como en aquella casa donde trabajó soportando a esa ama de casa que la correteaba con una escoba cuando hacía mal las cosas. Negra inmunda, le decía. Sólo le faltó el látigo. O dejarla que se secara al sol amarrada a un palo como solían hacerlo con sus antepasados en la época de la colonia. Betty tiene 24 años y un hijo de dos a quien llamó Keyner, un nombre que inventó juntando letras, buscando sonidos. Hace poco le enseñaron a las negritas de Palenque a hacer masajes y resultó que salieron todas en masa a las costas de Cartagena a vender su talento relajante de manos grandes y fuertes. Pero Betty, como no acosaba a sus clientes como el resto de sus coterráneas, se fue quedando con poca pega y escaso dinero para llevar a su casa que comparte con su madre ya vieja y sus hermanos pequeños. Su padre emigró a Venezuela. Nada sabe de él. El padre de su hijo quien sabe por donde anda. Se fue el mismo día que ella le contó que esperaban un hijo. Claro que lloró, lloró como condenada. Pero ya fue. Ya no cree en los hombres. Ni siquiera en esos españoles que tanto desean esos labios gruesos y le prometen llevarsela de esa tierra pobre a conocer el mundo de las luces. Un día la encontré en La Boquilla, con la mirada perdida en el mar. Angustiada. Recordó que alguna vez se enterró un cuchillo en la muñeca, pero que no alcanzó a morir porque su hermanastro la recogió y curó sus heridas. Sus motivos para entrar por esa puerta eran muchos, pero el más importante era que quería terminar el colegio y todo indicaba que ya no iría más. Mucho menos a la universidad. Por pobre, por negra. La vi caminar sobre la arena descalza, con un balde en la mano, crema en la otra, intentando vender sus dones de masajista, regalando muestras para ver si alguien se tentaba. La vi sentarse bajo un toldo con la cara cansada y los bolsillos vacíos. La vi llorar una vez más. De rabia e impotencia. Sospeché que quería salir huyendo a un lugar más digno. Quien sabe donde. Entonces, de pronto ´se levantó y siguió caminando, buscando cuerpos cansados. Juntó unos pesos y fuimos a comprar leche para su querido Keyner. Y una compota. Y un dulce. Y una sonrisa. Nos separamos en la Calle de las Carretas, en el centro histórico, por donde alguna vez pasaron sus ancestros caminando detrás de sus amos con las sombrillas sobre sus cabezas protegiéndoles de ese sol que para ellos era tan cotidiano. Apretó mi mano muy fuerte y me dijo que no me olvidaría. Yo tampoco, le respondí. La vi perderse por esas callejuelas, entre la muchedumbre, caminando como una pantera.

10.12.05

Cartagena dia uno


Llegué ayer a las cuatro de la tarde al aeropuerto de Cartagena de Indias luego de viajar una hora desde Bogotá en un avión pequeñito. Qué se yo que modelo era. Al fin me tocó el asiento al lado de la ventana. Impresionante. Desde arriba pude ver que Bogotá no es menos abigarrada que Santiago. Luego se me perdió esa ciudad tan cálida y sólo pude ver motas de algodón al lado mío. Mi compañero de asiento era un cartagenero que tenía una empresa multinacional de seguridad. Se llamaba Francisco. Extraño conversar con un empresario que se siente de izquierda y que sabe más de política nacional que nadie. Muy culto y amable. Hasta ese momento fue el único colombiano que no me preguntó mi estado civil. El tipo viajaba a Cartagena a la investidura del alcalde de la ciudad que se celebraría en la plaza de la aduana. Su hermano iba a ser parte de este gobierno local y él no podía faltar, aunque no le agradaba mucho la idea de estar festejando a alguien que hace siete años ya había sido alcalde y salió del municipio directo a la cárcel. ¡Que ignorante es la gente como para reelegir a un ladrón¡ me decía furioso. Aquí en Colombia todo puede pasar, insistió a modo de consuelo. Pese a ser un cartagenero más (nacido y criado en esta ciudad colonial) las costumbres de su tierra natal no le agradaban mucho. Me ha dicho que acá la gente vive como si estuviera en la colonia. Todo antes de llegar. Y sí, se puede decir que la modernidad no es un tema. Pero eso hace a esta ciudad más acogedora. La gente habla perfecto castellano. Si tienen que atenderte, lo hacen de manera afanosa: ala orden, dicen como si estuvieran dedicando su vida en ese minuto. Escribo desde un hotel que me recomendó el capitán del avión que me trajo hasta acá. Lo conocí mientras me comía una paella colombiana en el aeropuerto El Dorado. La garzona me preguntó si no tenía problema en compartir mi mesa con el capitán y le contesté que no. El patio de comidas no contaba con muchas mesas así es que ahí se mezclaba de todo. Lo que no sabía era que ese sujeto pilotaría la máquina a la que yo me subiría una hora más tarde con el miedo que me provocan. Lo lamentable fue que durante nuestra conversación me ha contado historias terribles de secuestros de aviones. Todas ocurridas durante los últimos meses. Esto me produjo terror por un lado, pero muchas ganas de conversar con algunos de esos dementes. En especial uno que burló la seguridad portando dos granadas en su silla de ruedas y amenazó a la tripulación con hacer explotar el avión si no le daban una pensión justa. Está preso en un pueblo cercano a Bogotá. Porque claro, el hombre era un cándido que jamás supo cómo se secuestraba un avión, al menos exitosamente.
Bajé de esa nave con mi amigo el empresario y sentí que me ahogaba con ese aire espeso como vapor de sauna. Y ahora está fresco, me dijo. Nos separamos y tomé un taxi cuyo conductor tenía tantos años que apenas me escuchaba. Le tuve que explicar mil veces donde iba. Después de darme mil vueltas pude llegar. Como venía recomendada por el capitán el descuento que me han hecho en el hotel fue suculento. 50%. Regatear es fácil. La plata no es algo muy relevante por aquí. Y mis morlacos no son muchos para diez días de estadía. El local no es un lujo, pero es acogedor. Tiene cabañas con techo de totora o ramas gruesas. Es como estar en la selva. Con mosquitos incluidos. Son las nueve y media y he dormido desde las seis de la tarde de ayer viernes. Tenía tantos planes para realizar, pero este clima me dejó tumbada en mi cabaña. Me quedé dormida escuchando el crujido del vetusto aire acondicionado que cuelga de una pared que casi se cae a pedazos. ¿Dónde vine a parar?
Pero esta mañana me puse a recorrer el lugar y el panorama cambió. Lo primero que vi llegando al restaurante donde me sirvieron huevos revueltos con tomate y cebolla, arepas fritas y limonada frappé, fue el mar caribe. Inmenso. Caliente. Rodeado por palmeras y sillas donde reposar. Un sueño. No me movería en meses de aquí. Luis Hernández es mi anfitrión. El y sus compañeros de trabajo tienen la piel negra. Y se ríen de cualquier cosa. Coquetos y coquetas.
Ahora voy a ir a buscar un pueblo de por aquí que se llama Palenque donde según me dijeron, la población todavía habla africano.

24.11.05

nubes, sol, cárcel.


Una lluvia de primavera no le viene mal a nadie. Después se puede ver este cielo, sobre el museo. Hace unos días estuve en la Peni. Una mierda. Me pregunto qué clase de cielo alcanzan a mirar los presos y sus mujeres. Un pedacito más que sea. Que les calme esa locura demencial que los envuelve.

19.11.05

Luis Alberto Spinetta "Somos pequeños poetas de pacotilla"

Por los parlantes de la escuela, un niño escucha a Chopin y queda impactado. Cada domingo canta en la iglesia y sueña con melodías. Más tarde alguien le regala una guitarra y él se sumerge a componer y experimentar. A los 19 años debuta junto a la banda "Almendra". Tiene 19 años y su apellido, Spinetta comienza a hacer historia en el rock. De esa época es su clásico "Muchacha Ojos de papel", elegida la mejor canción de la historia del rock argentino por la revista Rolling Stone. Aunque sus seguidores se la piden a gritos, él no la canta. "Ya no me gusta", dice. "Fue una canción para la primera mujer de la que me enamoré. Ya pasó. Es otro tiempo".
Ahora tiene 55 años y habla con voz de niño. A comienzos de septiembre ofreció tres conciertos en Chile. Desde hace tiempo sólo hablaba con la prensa por chat o correo electrónico. Sin embargo, recibió a The Clinic en una sala de conferencias tan elegantemente lúgubre que a Spinetta le dio miedo. "No me dejen solo", dijo y se sentó en una silla que parecía trono. Habló sin parar.

¿Alguna vez dijiste que querías ser invisible? ¿Sigues queriendo eso?
No. Ahora quiero ser bien visible en términos de poderme reconocer. El invisible está en un mundo demasiado solitario. Si en algún momento dije eso quizás me refería a un anhelo. ¿Viste que en los libros de Castaneda hablan del arte de ensoñar? En el mundo de los sueños, lo que a nosotros nos resultaría invisible es visible.

Por Alejandra Delgado

Carlos Castaneda proponía también olvidar la historia personal...
Yo creo que se refería a recordar el pasado con una intensidad tan férrea que te exija seguir permaneciendo. Al soñar puedes soñar toda tu vida y te puedes trasladar en el tiempo y en el espacio. Hoy yo quiero algo más sencillo. Jajaja. No sé, unas machas a la parmesana, un Santa Ema, ¿viste? Una linda charla, un disco de Bill Evans.

Has criticado a las bandas argentinas actuales, dices que les falta pasión, lírica...
A todo lo latinoamericano le está faltando eso cuando fue su punto más alto en algún momento. Pareciera que los locos no pueden escribir o ser comprometidos con la poesía. Al revés, están comprometidos con vender. Firman un contrato y saben que si se hacen poesía no venden. Entonces, listo. Eso señala dos tendencias universales: una creativa y otra comercial. Ambas pueden coincidir, obvio.

En tu caso coinciden.
Bueno, yo me mantengo haciendo lo que quise todo este tiempo... No es que haya combinado lo mejor de ambos mundos.

¿Cómo es la poesía Spinetta?
No hay una poesía con mi nombre. No existe, ni va a existir. Sí creo que uno escribe lo que siente y que, a veces, lo mezcla con cosas que ha soñado a través del tiempo.

Tus canciones están plagadas de metáforas y de estados anímicos...
Si, hay ideas pero no creo que por eso tenga un sello. Creo que somos pequeños poetas de pacotilla. Somos proyectos de poetas, porque toda nuestra vida va a ser una poesía. Ahora estamos en la mitad de la vida. Hasta que no la termine, no soy poeta.

¿Qué sonido te deslumbra?
Las risas en general son muy buenas. Las risas de los niños, especialmente la de los más chicos, son curativas. Vos decís: "mirá como se ríe este" y aunque no te podés reír porque estás jodido por algo, te parecen un sauna. Las guitarras eléctricas tienen un lindo sonido. El seseo de una libélula es bello. Tantas cosas suenan bien.

Algún recuerdo que suene bien…
Un día que estaba tocando la guitarra y mi hijo Dante tenía como un año. Y en esa especie de ensalada rusa que se produce con los críos y la guitarra y la mamá que los requiere, el loco viene y me tapa la guitarra. Yo quería entregarle un sonido y él me la tapaba y me miraba para ver cuál era mi reacción Jajaja... No me voy a olvidar nunca. Entonces yo lo agarré a Dante y le dije: "bueno, vos pegále a la guitarra, vení, pegále". Entonces empezó a acariciar la guitarra y en un momento dado salieron sonidos. Yo le dije una de esas cosas que dicen los padres: ¿cuando seas grande me imagino que también vas a tocar la guitarra? Y él me dijo: "Sí. Yo me acuerdo cuando estaba adentro de la panza de mamá y hacía frío y estaba muy oscuro". Cuando la mamá estaba embarazada yo le ponía la guitarra en la panza y le hacía acordes, entonces, el flaco ese día reunió todo en una imagen. Fue muy bello.

¿Qué libro te ha conmovido?
¡Muchos! Últimamente leí un libro muy hermoso de Jorge Luis Borges que se llama "Arte Poética". Es una charla en una universidad en la que traza una visión de cómo se podría configurar la poesía. Habla de las metáforas y de cómo, por ejemplo, para que Neruda diga: "Boina Gris", tuvieron que pasar dos o tres siglos ¿viste?. Porque, inicialmente, "boina" no fue eso. Seguramente es una metáfora de la metáfora de la metáfora. Igual que el color gris. Neruda tiene la capacidad de inventar nuevas metáforas que quedan para los otros poetas. Hay que entender, como dice Borges, que la metáfora inicial nace de un relato. Es todo lo contrario a lo que uno imagina: el relato es lo que se ve, es como el video de lo que pasó. Y cuando un poeta dice "el mar oscuro" o "un mar de sangre", está hablando de la poesía de los relatos. "Boina Gris". ¡Qué lejos que está esa metáfora! ¡Fijáte todo el viaje que pegó!, todas las vueltas para poder designar algo tan soberano como lo que Neruda ve en esa boina, esa belleza a la vez tan humilde como una boina y el color de nadie, el color de todos que es el gris. ¡Maravilloso! En ese libro, Borges, aunque no te enseñe a escribir porque eso va a tener que nacer de tu propia alma, por lo menos te enseña a ver de qué modo podría ser. Habla del convencimiento, de que algo no solamente tiene que estar bien escrito, sino que el autor te tiene que convencer. Como Cervantes, que te atrapa y vos querés seguir leyendo y no decís: "parece que éste es un hijo de puta".

En una conferencia sobre la historia del sonido dijiste que la organización de la música en occidente está relacionada con la cárcel. ¿Cómo es eso?
Eso salió de unas clínicas musicales en las que yo traté de establecer cómo el hombre había dispuesto de forma equidistante el tempo. Cuando vino la era de los inventos, el hombre creó un metrónomo, entonces después vino un músico que escribió: corchea = 120. Significa que vos ponés el aparato y cada vez que pase un minuto tendrán que pasar 20 corcheas. Una velocidad: eso es muy del siglo XIX, al igual que el panóptico, la cárcel, el ministerio, el hospital...

¿Tu estás dentro o fuera de ese presidio?
El que sienta cualquier cosa como presidio, desde los ojos de una bella mujer hasta lo más oscuro, está preso. Y el que no siente eso puede incluso estar preso y sentir que su alma vuela. La organización del sonido tiende a pertenecer al grupo de aquellos que han metodizado el anhelo. Es un método y se tiene que aprender. Es un alarde de sistematización y de técnica. Pero lo usaron todos los músicos ¿viste?. Nunca vas a pensar que Mahler no sentía o que estaba preso por usar el metrónomo. El metrónomo es una figura cultural. Por ahí una gota que cayó en el año VIII... tuc... tuc... tuc... tuc... ¡fue un hallazgo! Yo creo que el primer hombre que se dio cuenta de eso, se quedó a rezarle al dios de esa continuidad, porque empezó a escuchar un tintineo y dijo: "alguien estuvo acá".


*(Entrevista realizada en Chile en agosto de 2005 y publicada en The Clinic)

cadaveres exquisitos al vino blanco


Los panteras

Desde el cerro se veía la población. Y ellos, en medio de la maleza parda, musitaban su bronca. Pero a risotadas. O rapeando. Sabiendo que el vivo sobrevive y que el gil se queda atrás. Por eso se sientan flytes... volando en positivo. Amando las calles que los cobijan porque son su madre y padre. Los amigos, sus hermanos. Eternizando sus existencias en la métrica de un poema furioso. Asqueados de tantas detenciones por sopecha. Vomitando ira contra los pacos. Por sapos. Por aburridos. Así rugen como su nombre, los cumas de "Panteras Negras". Con un grafitti pegado al alma. La marginalidad no es un cuento que se inventaron para ser hip hop. No es su moda del momento. Es su mañana, la tarde, la noche oscura y dispuesta a todo. A transitar por la Huamachuco haciendose repetar. A combos, con navaja, sus pistolones si es necesario. Y dormir cuando la ciudad brame.

17.11.05

la burocracia


la burocracia es como una mueca. Una caña por la mañana. El bolso donde no encuentras nada por que está lleno. Copado. Es como jugar al "compra huevos". O como calentar la tetera sin tomarce el tecito. La burocracia es juntar várices en las piernas, d etanto ser tramitado. Tener que buscarse un buen libro para esperar a que la burocracia te atienda. Comerse las uñas en la fila. Un pin pon. Eso, un pin pon. Sin la burocracia, las "diligencias" no tendrían ese qué se yo. Igual me cago en ella. Llevo dos años esperando poder titularme. Pero la burocracia me sacó la lengua un tiempo, ni tan largo. El suficiente como para mostrarme su aliento a vieja rancia. Sus dientes amarillos. Gastados de tanto intentar buscar un orden en el caos. Al fin se cierra el círculo. Chaito. Burocrática.

invitacion

10.11.05

condones

me han pedido que escriba sobre el condón y yo, fatalmente, lo detesto. La primera cosa parecida a un preservativo data de los egipcios. Quizás los romanos, muy probablemente los griegos. me da lo mismo. Yo me quedo con la frase que una francesa del siglo XVII escribió sobre este depósito de semen. Lo llamó: "esa armadura contra el placer".

6.11.05

collar de perlas

La rueda de la bicicleta giraba su brillo circular cuando de pronto su dueña notó que algo resplandecía sobre el asfalto. Le pareció ver un collar d eperlas. Frenó en seco. Miró hacia todos lados para ver si la propietaria de dicha joya no rondaba aún por el lugar. Nadie. Entonces se precipitó sobre el collar y lo tomó. Trepidante. Esas perlas olían a perfume de mujer antigua. ¿Qué cresta hacían en una ciclovía? se preguntó. No cabía duda, pensó, aquello era una señal, el modo intimidante que la vida tiene de enseñarte ciertas rutas. Si su especulación resultaba no ser el fruto de su delirio habitual, esas perlas podían representar un nuevo momento y había que tomarlo. Por asalto y ya. Colgó el collar de su cuello. Notó que no hacía juego alguno con la ropa que llevaba puesta, con su pelo enmarañado, con el rostro ajado. O tal vez sí. La estética no importaba tanto en ese minuto como ejecutar la alegoría. Reemprendió el pedaleo.

5.11.05

nostalgias

Pedro Juan Gutiérrez es un escritor cubano. Loco como una cabra. Intenso. Vivo. Escribe como si fuera un ciclón. Leí su "Trilogía sucia de la Habana" y entre crónicas apuradas que incluían sexo, ron y una violencia abrasadora encontré las siguientes líneas, las más bellas dentros de la crudeza de sus relatos:

"es imposible desprenderse de las nostalgias, porque es imposible desprenderse de la memoria. es imposible desprenderse de lo que se ha amado... Todo eso irá siempre con uno. Uno siempre anhelará tanto rehacer lo bueno de la vida como olvidar y destruir la memoria de lo malo. Borrar las perversidades que hemos cometido, deshacer el recuerdo d ela spersonas que nos han dañado, quitar las tristezas y las ápocas de infelicidad es totalmente humano, entonces, ser un nostálgico y la única solución es aprender a convivir con las nostalgias"

Fluoxetina 2005

nunca tiene calma. se lo pasa buscando refugio en pensamientos elevados. aunque a veces descansa la mirada en su ventana, mirando esas flores y un pedazo de cielo que por ahí se asoma. siente que el mundo le queda grande. respira una bocanada de humo nicotínico. vomita. nunca está en calma. quisiera que el viento se llevara la casa. soplada por un lobo feroz. arrasada por la mano de un gigante egoísta. hoy regó sus plantas. besó los árboles. pisó la tierra húmeda de la mañana. miró las flores que una amiga le regaló. pensó en un hombre, quizás dos. buscó imágenes mentales. recordó que tenía que tomar su remedio. fluoxetina 2005. atrás quedó la hierba de san juan. las aguitas de toronjil que le recomendó Violeta. ya no le sirve. tiene una pena pegada al alma. no tiene calma. ahora mira a través de esta ventana. respira. se hunde

31.10.05

boquita de cereza

un encendedor rojo sobre la mesa no quiere decir nada. Sólo que acaba de prender un cigarrillo. A una mujer con boca de cereza. Tan roja como el encendedor que toma ahora para prender otro pucho.

colorado


El color de su pelo vibra. Busca ensoñaciones de su alma despierta. Entre piscolas desabridas hurguetea entre mis piernas. Luego se calla. Yo suspiro. Y caigo.

palta hass

Tratando de encontrar lo que se ha perdido se encontraba el hombre. Balbuceaba promesas de amor hasta quemarse los dedos. Contaba breves historias sobre un marqués que solía encontrar en un bar. Yo trataba de ignorarlo. Entonces se puso a dibujar una palta porque no encontraba el modo de seguir comunicándose.

Eclipse con matices

(Si marcas en tu memoria dos matices de colores "A" y "B", y "A" es más claro que "B"; y si luego llamas "A" a un matiz y "B" al otro, siendo este último más claro que el primero, entonces nombraste mal a estos matices. Esto es lógica.
Ludwig Wittgenstein )

Me confiesa una noche que me amó durante un año. Así, de golpe. Dijo que la última vez, la de mayor intensidad, ocurrió durante un eclipse lunar. Esos que pocas veces se repiten. Recordó que mientras el corazón se le deshacía en coágulos menguantes, yo besaba a otro, en su cara. Estábamos borrachos. Eso lo saben todos. Éramos tres infantes. Casi jugábamos a las canicas. También escribíamos papelitos creyéndonos poetas. Después de eso no volví a verlo. Luego yo tuve un amor y una hija. Aunque sin ese amor. Más tarde tuve soledades infinitas. Recién estoy zurciéndome. En esto me encontraba yo cuando él me dijo que me amó durante un año. Hace tanto tiempo. Hasta que miramos la luna desaparecer.

28.10.05

la cola del 4


quería fumar. la marihuana escaseaba. entonces recordó que en el 404 de julio prado, justo sobre el cuatro de bronce, una colita lo esperaba. Y fumó...

enferma del alma


La mujer estaba sentada frente a su escritorio. De pronto, tosió. Y volvió a toser. Se levantó y caminó hacia el parque. Buscaba a alguien. Como su miopía no la dejaba ver nítidamente, lo confundió con muchos mendigos. Tosió. Volvió a toser. Por suerte no murió

Para Dominga Robles



"-Está bien ¡seguiré luchando! –suspiró Ilín-. Lo haré de buen grado... Pero difícilmente sacaré nada de mi lucha. O me meteré una bala en la frente o... me pondré a beber de la manera más estúpida. ¡Nada bueno me espera! Todo tiene sus límites, también los tiene la lucha contra la naturaleza. Dígame, ¿cómo se puede luchar contra la locura? Si uno bebe vino, ¿cómo logrará vencer la excitación? ¿Qué puedo hacer yo si su imagen se ha clavado en mi alma y se yergue de manera obsesiva ante mis ojos, día y noche, como ahora este pino? Bueno, explíqueme, ¿qué hazaña he de llevar a cabo apara librarme de ese estado abyecto y desdichado, cuando todos mis pensamientos, deseos y sueños no me pertenecen a mí, sino a cierto diablo que ha tomado posesión de mi ser?"
Esto, mi querida Dominga Robles, fue lo que le dijo Ilían Mijáilovich a Sofía mientras paseaban por el bosque, cuando "las nubes permanecían inmóviles, como prendidas en la cima de los altos y viejos pinos".
No se movía una hoja, el aire era sofocante.
Ella, cual perra, ignoraba sus ruegos, aunque nunca le decía que no del todo. Discurseaba sobre la familia. Las buenas costumbres. Huía en permanente trance.
Esto me lo contó Chéjov.

27.10.05

Antonio Negri

lobby de un hotel. tomo el teléfono que está sobre una mesita barroca (de pésimo gusto). marco el número de la habitación. me contestan en francés. yo sólo hablo español. pero capté que me dice: okey. nunca tan inculta. Antonio Negri bajó pronto. me esperaba y yo a él. con traductor fue la conversa. no creía que existían seres así todavía. pensadores militantes. yo pensé que mi vida era una tragedia, pero la suya me superó. y se ve tan feliz. esto fue lo que salió de esa conversación.


"¿Habéis oído hablar de un tal Toni Negri?, ¿No está en prisión simplemente por ser un intelectual?"
Michael Foucault
El 7 de abril de 1979 Antonio Negri fue detenido en Milán acusado de ser el jefe del grupo armado italiano conocido como "Brigadas Rojas": A este cargo se sumó el de ser el organizador del asesinato de Aldo Moro, hombre clave de la DC italiana secuestrado en abril de 1978, el mismo día de su investidura como primer ministro de la coalición con el PCI. Para las autoridades judiciales italianas, el entonces profesor de "Teoría del Estado" de la Universidad de Padua era culpable de "insurrección armada contra los poderes del Estado". Y aunque no existían pruebas en su contra se lo mantuvo en prisión preventiva durante cuatro años sin fecha de juicio. Cuando por fin fue subido al estrado, las acusaciones originales en su contra habían sido desestimadas. En su lugar, los jueces lo procesaron como responsable «moral» y «objetivo» del crimen de Moro. Las pruebas: sus escritos.
Por esos años Negri se desempeñaba como editor de los Quaderni Rossi, una revista que representó el renacimiento del marxismo en Italia fuera del área del PC italiano y era miembro de Autonomía Organizzata, una red de organizaciones locales que ante la idea de un partido de vanguardia y de una dirección centralizada planteaba la autonomía de los grupos locales.

En 1983 Negri fue elegido diputado por el Partido Radical y excarcelado de inmediato. Meses más tarde, la Cámara de Diputados votó a favor de retirarle la inmunidad parlamentaria y devolverle a la prisión. Negri huye entonces en barco a Francia. Allí permaneció exiliado durante 14 años durante los cuáles se desempeñó como profesor en la Universidad de París y en el Collège International de Philosophie.
Los juicios continuaron sin su presencia y Negri fue condenado en rebeldía.
En 1997 decidió volver a Italia. Al llegar fue encarcelado de inmediato. Hace dos años consiguió su libertad. Ahora, sentado frente a nosotros, Negri tiene la cabeza llena de canas. Y de ideas. Viste un jeans desteñido, una polera azul, zapatos cafés. Sencillo. Detrás de sus lentes pequeños los ojos se le cierran cuando sonríe.
¿En que pensó cuando obtuvo su libertad?
En retomar la vida, en mi familia, en las personas que amo. En las cosas más simples.
¿Qué opina del asesinato de Aldo Moro?
Fue un gran error, una falla estratégica que permitió al Estado italiano intervenir en las industrias, en los barrios. Permitió legitimar la represión que en otra situación habría sido considerada ilegítima.

Usted fue acusado de ese crimen...
Ha pasado mucho tiempo, 25 años, no soy capaz de sentir resentimiento. Fueron acusaciones falsas y miserables, con consecuencias bastantes pesadas para mí. Yo soy optimista: ellos han estado eliminados por la historia. Yo y mis amigos hemos hecho cárcel y exilio pero al final estamos vivos.
¿Y quién mató realmente a Aldo Moro?

¡Las Brigadas Rojas! Está todo dilucidado, sabido y publicado, pero aún siguen fabulándose hipotéticas tramas extrañas...
¿Qué piensa de las Brigadas Rojas?
Las Brigadas Rojas fueron un partido militar con el cual yo no estaba de acuerdo.
Se le asigna la autoría intelectual de ellas...
Es falso. Yo no soy el jefe intelectual de las Brigadas Rojas. Yo era profesor, publicaba ensayos sociopolíticos.. En Europa, después del 68 hubo grandes movimientos en Italia, había una relación muy estrecha entre la crisis del Partido Comunista y de un cierto sector de jóvenes que habían trabajado una alternativa comunista al interior de la izquierda italiana. Después del 68, en Francia y Alemania muchas cosas se ganaron. No así en Italia por lo que el movimiento siguió vivo. Yo me encontré en el medio de este proceso. Había una intención de un ideal comunista: nos peleábamos en las fábricas y en los barrios, teníamos una organización amplia e importante. Yo creé Autonomía Obrera, un movimiento ajeno del todo a las Brigadas Rojas. Pero fui condenado.
¿Comparte la tesis de que detrás de este hecho está la CIA?
Sí, es evidente que los Estados Unidos está detrás de todo esto. Estábamos en plena Guerra Fría. Es tan injusto. Fue una provocación enorme, nos acusaron de ser jefes de todo y no fue así.
¿Quiere decir que ustedes pagaron las consecuencias?
Sí.


EL INTELECTUAL MILITANTE
Negri nació en Padua en 1933. Su padre era maestro en escuelas vespertinas y luego contador uno de los fundadores del partido Comunista Italiano. Su madre, hija de campesino que daba clases en las primeras escuelas básicas. Su hermano mayor murió durante la Segunda Guerra Mundial. La misma época en que sus padres refugiaban a partisanos en casa. Asustado por las bombas, Negri vio morir a nazis y a resistentes. "Todo eso me marcó", cuenta.
Por temor a que terminara en política su madre se negó a que Negri estudiara Filosofía y abogó para que fuera matemático. Pero Negri ya había hecho sus primeros contactos con el mundo de la izuqierda.
-Yo vivía en una región católica y de gran miseria. Pero sobe todo de derecha. A los 18 años me sentía en un clima sofocante. Tuve suerte de viajar por Europa y poder ver lo que en otras partes ocurría. A los 18 años, estando en el liceo empecé a hacer mis primeras actividades con grupos de izquierda.
Tiempo después ingresa a la GIAC (Gioventú Italiana di Azione Cattolica al igual que Humberto Eco y otros intelectuales italianos. En 1956 se licencia en Filosofía por la Universiodad de Padua con una tesis sobre el historicismo alemán. Desde entonces la separación de su vida intelectual y política se difumina.
Usted debe ser el único profesor de teoría del estado que ha sido procesado por atentar contra el estado ¿Qué le parece?
Jajaja, ridículo.
Hay quienes sostienen que su vida ha sido consecuente con sus teorías revolucionarias, ¿está de acuerdo?
Creo que sí.
¿Se siente un ejemplo a seguir?
No hay ejemplos para nadie. Cada uno es un nudo de contradicciones. A veces uno es capaz de salir de eso, otra veces no. Cada uno es un ejemplo para todos.
¿Cómo fueron para usted los años de cárcel?
Los primeros años estuve en una cárcel especial para políticos y mafiosos, con personajes peligrosos. La última vez estuve con delincuentes comunes que llevaban cumpliendo largas penas, también con muchos locos. Fue terrible. Trabajé para que dejaran entrar a la cárcel a unos amigos siquiatras para que los atendieran. Después, gracias a una la ley italiana, cuando cumplí la mitad de la pena pude salir durante el día y volver a la cárcel durante la noche. Fue agotador. Horrible. Todos los días eran de angustia, no podías organizar una vida normal. Es mejor quedarse en la cárcel. Fue todo muy fuerte, pero también en la cárcel se puede trabajar y estudiar. Yo escribí dos libros en prisión.
¿Fue torturado?
No, pero tuve largos periodos de aislamiento.
¿Qué consecuencias le trajo la prisión?
Uno puede salir enfermo de la cárcel. Por ejemplo, muchos compañeros que estuvieron conmigo murieron de cáncer por reacción sicosomática. Pero también tres amigos que estuvieron en la cárcel conmigo hoy son filósofos reconocidos en el mundo, hay cuatro médicos, uno es Director del instituto de investigación médica más grande del mundo.
¿Cómo fue su exilio en París?
Los primeros años fueron muy duros. Trabajé como sociólogo tratando de encontrar el modo como ganar dinero. Luego empecé a hacer clases en la Universidad de París. Muchos amigos me ayudaron. Por otra parte, el gobierno francés siempre nos ayudó y nos protegió del estado italiano. Francia siempre conoció la realidad italiana. Yo llegué a Francia en 1983, un año después de que comenzara el gobierno de Miterrand entonces la izquierda francesa nos aceptaba. Nunca otorgaron mi extradición a Italia. Gracias a ellos nunca tuve problemas. Sin embargo, era una situación extraña. El exilio no es fácil. Estábamos siempre nerviosos.
¿Porque decidió volver a Roma en 1997?
En 1997 hubo una transición en Italia que prometió amnistiar a todos los compañeras que todavía estaban presos. Una de las condiciones era que yo volviera. Y acepté. Pero cuando llegué, ¡no hicieron la amnistía!. Entonces estuve preso desde ese mismo año hasta el 2003.

EL "IMPERIO" DE NEGRI
En el año 2000 Negri escribió un libro junto con Michael Hardt que dio que hablar. "Imperio" se convirtió rápidamente en una suerte de Biblia para los movimientos antiglobalización en Europa. En la medida que es un libro que trata de entender el sistema de explotación actual, algunos pensadores lo han catalogado como el nuevo Manifiesto Comunista. En sus primeras líneas se puede leer: "El Imperio se está materializando antes nuestros ojos". La tesis central del libro es que en la actualidad ninguna nación será líder como lo fueron las naciones europeas modernas. Para Negri, todo centro de poder se ha difuminado, de modo que no se le puede ubicar en ninguna parte. El Imperio dice Negri, "no tiene límites, abarca la totalidad espacial, gobierna todo el mundo civilizado". Su dominio "opera en todos los registros del orden social y penetra hasta las profundidades del mundo social. El Imperio no solo gobierna un territorio y a una población, también crea el mundo mismo que lo habita". Está dedicado a la paz, sin embargo está continuamente bañado en sangre. Su medio de expansión: la guerra biopolítica.
¿A qué se refiere con este concepto?

Que hoy día la política invierte toda la vida, toca todos los aspectos de ella. No se puede asilar la política y la vida. Pero la política siempre está en guerra. La forma de la guerra ya no es simplemente la legitimación del poder. La guerra deviene la forma externa e interna a través de la cual, todas las operaciones del poder, la organización de este a escala global, se desarrollan. Una guerra biopolítica implica el ordenamiento entero de la vida, de la producción y la reproducción de la vida.
Usted postula también que la política es un acto de amor, ¿en que sentido?
La pulsión humana más fuerte es el amor materialista: el amor por la comunidad, que es un amor previo al amor sentimental. Sólo la comunidad posibilita la supervivencia del individuo En toda institución política subyace un sustrato amoroso. Spinoza considera que después que se ha comido y bebido es necesario amar, y que amar no es sólo simplemente amarse para reproducirse, es amarse para organizarse, para estar juntos, para inventar el lenguaje, para producir. Este amor no es cualquier cosa que conlleva tan sólo pasión; también conlleva razonamiento, vida natural, vida mental. ¡Y la creación de una nueva humanidad es el acto de amor definitivo!
¿Como ve el mundo después de la cárcel?
Completamente cambiado: por un lado la gente rica es más rica y los miserables son más miserables.
¿Qué piensa de esa desigualdad?
Pienso que las luchas han cambiado el mundo. Estoy convencido de eso. Todo lo que tiene la gente son cosas que ellos mismos han conquistado. Nadie se las regaló. Hoy han cambiado las relaciones de fuerza, han cambiado los sujetos que están en lucha. En Europa las luchas que se libran son la de los inmigrantes y la de los intelectuales precarios. Son grupos, organizaciones, realidades. Ya no son partido de masas. Son relaciones que empiezan a volverse interesantes desde el punto de vista de construcción.
La "multitud" de la que usted habla en su último libro.
Sí, la multitud es eso: nuevas fuerzas de trabajo extremadamente dinámicas y precarias. Esa es la nueva posibilidad de luces que existe. Por siglos nos han hecho creer que la multitud es estúpida, es vulgo, plebe, peligrosa. Y sobre eso se han cimentado los regímenes modernos, de la monarquía a la democracia, que son siempre el gobierno de uno (o unos) contra la multitud (que infunde miedo). Hay que entender la multitud como multiplicidad de singularidades con capacidad de reconocerse en lo común, de expresar autónomamente sus razones. Y eso es inteligente. Esa potencia existe y hemos de desarrollarla hoy.
¿Y si eso no ocurriese?
El imperio: es decir, el gobierno global que el mercado global precisa. Y, así, ¡siempre alguien decidirá sobre nosotros! Alguien decidirá las guerras, por ejemplo.
¿Qué piensa de la violencia?
La diferencia entre violencia y actividad es la ley la que la determina, entonces nunca se sabe.
¿En qué cree además del amor?
Soy ateo y comunista.
¿Dónde vive actualmente?
Hago mi vida entre Venecia y París.
¿A qué se dedica?
A ser jubilado. Jajaja. Sigo haciendo clases en París y también escribo.
¿Qué le gustaría dejar en el pasado?
No sé, amo todo lo que fui. No tengo remordimientos.
¿Como ve Chile?
Está lejos. Un país al cual estamos muy ligados. Pero son lazos muy extraños: después del golpe de Pinochet el gobierno italiano declaró que había hacer una gran coalición democrática entre la democracia Cristiana y el Partido Comunista italiano para evitar lo que se llamó el síndrome chileno. ¿Raro no?
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