27.6.07

sabías que tuve una amiga lesbiana que me decía robert plant?


TANGERINE LED ZEPPELIN
Measuring in a summer's day, I can only find it slips away to grey, The hours, they bring me pain. Tangerine, Tangerine, Living REFLECTIONS from a dream; I was her love, she was my queen, And now a thousand years between. Thinking how it used to be, Does she still remember times like these? To think of us again? And I do.

25.6.07

TROLES: CIUDAD Y MOVIMIENTO

invierno (iván quezada)


Los pasajeros del metro

se convierten en bultos estáticos

mientras suben por la escala mecánica.

Pero uno de ellos, un niño arropado,

se enredó en los peldaños y gira eternamente.

Desconfío de los perros y de las uvas

peor aún de la lluvia

cuando escucho campanadas.

Voy contando las balizas por la calle

y a mi alrededor la gente se cansa

de insultar al silencio.

La noche es el abrigo de los transeúntes.

Me sorprendo, cada segundo es un paso.

El sol frío de estos días añora la noche

para sentirse acompañado.

Veo pasar a los autos y no pienso

con palabras.

Dirás, diremos algo.

No estás obligado.

¿Para qué abres los ojos?

¿Qué es nuevo?

En la otra habitación alguien habla

pierde el tiempo con gusto.

Cuento días con un ábaco.

Las ventanas están empañadas,

el mundo giró más veloz

por un segundo.

Invento un nombre

y los dedos deslizo.

Debería

escribir

las notas

de una canción.

Y saludar a quien

compone en las noches.

19.6.07


yamil perdió su primer diente
no le dolió
estaba impaciente
hasta que al fin lo perdió



"En los almacenes solía haber un cartelito: Hoy no se fía, mañana sí. Lo mismo le pasa al varón chileno con la felicidad. La satisfacción se posterga siempre. Con ese mandato el chileno sufre en silencio, tiene pesadillas, construye la única sociedad exitosa de Latinoamericana. Aguanta. El varón chileno es un gran aguantador. Como no puede más, se emborracha hasta la inconciencia o escribe poesía. Nunca cree tener asegurado su lugar. Nunca lo abandona del todo la impresión de que alguien se ríe de él. Pero el que se ríe es su doble, su fantasma"
El escritor argentino Gonzalo Garcés en entrevista con Revista Paula

Gonzalo Garcés nació en Buenos Aires. En 1990 se convirtió en el crítico más joven del diario argentino La Nación. Cuatro años después, abandona la carrera de filosofía y se va de viaje. Al cabo de un largo vagabundeo se instala en París, donde estudiará literatura en la Sorbona. En abril del 2000 su segunda novela, Los impacientes, gana el Premio Biblioteca Breve. Celebrada por críticos como J.A. Masolivier Ródenas, J. Edwards Renard o E. Gudiño Kieffer y por escritores como Carlos Fuentes o Guillermo Cabrera Infante, el libro convierte a Garcés en figura destacada de la narrativa joven en español.
A partir de 2002 dicta cursos y participa en numerosos congresos y encuentros, entre los que cabe destacar el realizado en Sevilla a principios de 2003, que dará lugar al volumen colectivo Palabra de América. Ese año Seix Barral publica su tercera novela, El futuro. En agosto se instala en Gerona. Colabora desde entonces, y en forma creciente, en medios de España y América Latina como La Nación, Clarín, El Mercurio, Reforma, Brecha, Quimera o Letras Libres.