30.10.08

madres solteras empedernidas!


Lady Madonna

Children at your feet

Wonder how you manage to make ends meet

Who finds the money, when you pay the rent?

Did you think that money was heaven sent?

Friday night arrives without a suitcase

Sunday morning creep in like a nun

Monday's child has learned to tie his bootlace

See how they'll run

Lady Madonna

Baby at your breast

Wonder how they'll manage to feed the rest
See how they'll run

Lady Madonna

Lying on the bed

Listen to the music playing in your head

Tuesday afternoon is never ending

Wednesday morning papers didn't come

Thursday night your stockings needed mending

See how they run

Lady Madonna

Children at your feet

Wonder how they'll manage to make ends meet.

24.10.08

J. E. Bello

La Catástrofe

Vivimos en medio de toda clase de fraudes y el negociado inescrupuloso nos acecha por todas partes. Hasta en el afán enfermizo de los politiqueros por surgir una y otra vez se adivina el imperioso afán de lucrar.

Por Joaquín Edwards Bello (1887-1968)

31 de enero de 1925

Es muy posible que en estas catástrofes de la ciudad, tan frecuentes, podríamos encontrar la clave de las catástrofes nacionales. Tanto crimen impune, tanta inmoralidad y falta de justicia produce a la larga un efecto desastroso, carcomiendo la base misma del país.

Hemos vivido en un largo régimen de injusticia, de sobornos judiciales y de compadrazgos. Ahora empezamos a pagar la falta. Nosotros estamos convencidos de que la carencia general de autoridad es la causante inmediata del derrumbe político que venimos experimentando. Nos hemos acostumbrado a vivir sin justicia, lo cual es imposible. El Código de Procedimiento Penal, especie de Celestina criolla, es un gran culpable, pero no ha llegado el momento para nosotros de examinar este punto.

Chile es el país de la impunidad, de los crímenes por obra y gracia de lo desconocido y de los criminales bajo fianza.

Le Journal de París, hablando de Chile, decía: ce pays de banquiers vereux. En Liverpool está señalada como especialmente dudosa la mercadería que proviene de Valparaíso.

Aquí vivimos en medio de toda clase de fraudes y el negociado inescrupuloso nos acecha por todas partes. Todo se hace a base de negocio y hasta en el afán enfermizo de los politiqueros por surgir una y otra vez se adivina el imperioso afán de lucrar. Al público se le estafa desde el desayuno, porque la leche que bebe tiene un tanto de agua y el café un tanto de achicoria. En el fardo de pasto encontramos un adobe y en un barril de miel un adoquín. ¡Qué de raro tiene que en un edificio se encuentre arena en vez de cemento roca!

A un caballero extranjero le descubren una estafa de trescientos mil pesos al fisco y al público, en la forma de un contrabando de artículos de moda. En Francia estos delitos en las mismas condiciones, es decir, cometidos por un extranjero, le costarían la expropiación judicial de parte de su negocio y la expulsión a la frontera en veinticuatro horas. Estamos seguros de que aquí no pasará nada.

Nunca se descubre a los autores de las catástrofes. ¿Quién fue el culpable? Nadie, don Nadie, ese personaje fabuloso a quien dio un banquete Ramón Gómez de la Serna.

-¿Quién ha sido?
-Do, re, mi, fa, sol, la, si, do.

Nadie ha hecho nada en este bendito país que tiene una rica fruta, un mar admirable y unos parrones donde tocan la guitarra unas mujeres encantadoras de ojazos negros, amén de la cordillera al fondo.

-¿Quién incendió la casa?
-Don Nadie.

-¿Quién descuartizó a la señora?
-Don Nadie.

-¿Quién construyó la casa de arena?
-Don Nadie.

En la casa que se incendia, los bomberos encuentran tarros de parafina con mechitas listas, pero todo el mundo sale en libertad. En la casa que se cae encuentran un enrocado de papel potable y unos ladrillos de cartón, pero nadie tiene la culpa.
Un español de la calle San Diego tenía un baratillo y decía:

-Yo no vendo: les regalo los trapos a las pololas y después incendio para cobrar la plata.
En Chile hay más incendios que en toda Europa junta, por eso hay un material de bombas número uno.
Si hubiera aquí un verdadero gobierno revolucionario, amarraría a los culpables de la tragedia de la calle San Pablo en esos alambres torcidos de telaraña donde gimen los moribundos. Así hubiera hecho Portales, así Iván el Terrible, así Pedro el

Cruel, así Trotsky, así...

Hay que matar a don Nadie.

El tribunal revolucionario de Grecia fusiló a los ministros que llevaron al desastre de Esmirna porque vendieron municiones de palo y cañones de cartón.

Hay que matar de una vez a don Nadie.

En el trópico sobran las revoluciones, pero aquí, en este país tan sereno y frío, hace falta una en este sentido. No una revolución total, entre hermanos divididos. ¡Eso nunca! Pero una revolución de costumbres que nos encauce por el terreno de la justicia, aunque su héroe se llame otra vez don Diego Portales. Ya no es cuestión de politiquería.

(fuente: revista Que Pasa)



germinar


un sustrato húmedo

recuperación biológica

absorver agua

metabolismo desencadenado


*
:
......:.......
^

fin de los martes


Luego de cinco martes los martes se acaban.

Se van con Agosto y tu pinche confesión.

Se llevan los rusios muertos, el vino, a Sinatra y los mordiscos.

Te despides intentando recomponer tu amor.

Quedan celosos los consejos, las manchas en la alfombra y tus pinches.

Y me llama tu silueta bailando a contraluz contra la tarde del Cerro Alegre.

Y me tomo todo el vino sin poder embriagar a mi tonto arrebato.

Y muero de sed, de otra sed.


(Palito)

23.10.08

colón y su pierna (por amelí)


daniel el almirante colón tenía “pierna”: filipa moniz perestrello, de hecho tuvieron un hijo en común que se llamó diego.

dudo que haya dicho cosas como las que dice usted dijo porque la filipa era hija de navegante, su padre -bartolomé- fue uno de los descubridores del archipiélago de madeira, así que estaba acostumbrada a hombres de mar, hasta creo que se dedicaba a parchar el velamen y arreglar las brújulas.

acá va una foto del grupo familiar en la cual se ve a la filipa con una cesta llena de fruta y está colón y está diego colón y otro sujeto que asumo puede ser un hijo anterior de la filipa o un sobrino.


15.10.08

homenaje a frida


a frida todo le dolía. su amor, su espalda, su arte. frida era más loca que una cabra de cerro. loca linda como dicen los argentinos. y siempre tenía unas ropas tan exóticas. y esos colores y esas cejas. y ese parecido al padre. y esa casa tan azul en coyacán.

postales cancinas cerro arriba



autoretanto

hospital


sobre la acera hay una mancha roja de sangre, justo en la entrada de emergencia. triste desde ya. Unos pocos pasos más hay un guardia que protege la puerta de acceso, dice que no se puede entrar a ver ningún paciente a menos que tengas una "tarjeta de acompañamiento". WHAT????. Para pedir la tarjeta de acompañamiento hay que solicitar un pase provisiorio a las 12 y esperar a que la enfermera entregue la tarjeta a las 3. el hospital es una maraña de burocracia. no sé si tienen doctores. solo veo gente que hace cola o espera con cara de por favor atiéndame. afuera venden calzoncillos con una telaraña fluorescente. calzoncillos ajustados con telaraña en el paquete? nadie puede!
el paciente está en el piso 5, en la sala 3. la sala 3 tiene 6 camas y 4 pacientes hombres, una estética de guerra de vietnam pero fabulosa vista al mar (en valparaíso los pobres siempre tienen vista al mar). Paciencia necesita este paciente. Sabiduría para enfrentar el bisturí. Abandonar en la sala de operaciones toda la tristeza que desarrolla tumores. Respirar y sentir el eter del amanecer.

pelirrojos famosos

JUDAS ISCARIOTE (EL QUE TRAICIONÓ A JESÚS), NAPOLEÓN BONAPARTE, CLEOPATRA, VIVALDI, EMILY DICKINSON, CROMWELL, VAN GOGH, JAMES JOYCE, GALILEO GALILEI, LENIN, ELIZABETH I, EL REY DAVID, VISSSSUal

gente que murió a los 27

BRIAN JONES DE LOS ROLLING STONES, JIMI HENDRIX, JANIS JOPLIN, JIM MORRISON, KURT COBAIN, JOSEPH MERRICK (EL HOMBRE ELEFANTE)

13.10.08

melancólico

Delicias a 45 RPM:
Gino Paoli

EFE EME | 09/10/2008
Gino Paoli
"Sapore di sale" / "Rimpiangerai rimpiangerai"
RCA, 1974


Texto: JUAN PUCHADES.




Si alguna vez ha existido una música merecedora de ser calificada como "pop mediterráneo", "Sapore di sale" debería encabezar dicha categoría. Y es que esta hermosísima canción, un algo melancólica y un bastante sensual, no puede negar su procedencia italiana y define como pocas el sonido y el ambiente de este lado del mundo.

Obra del genovés de adopción Gino Paoli, "Sapore di sale" fue grabada en 1963 con la participación de Ennio Morricone y su orquesta, quienes contribuyen a darle ese tono dramático que alcanza en algunos pasajes. El tema se lo inspiró Stefania Sandrelli, joven actriz de 16 años con la que Paoli tuvo un romance que vino a sumarse al que mantenía por entonces con la cantante Ornella Vanoni; todo ello mientras, en paralelo, permanecía casado. Así que no es de extrañar que al poco de grabar la canción, aquel 1963, este compositor e intérprete de taciturno aspecto, tratara de suicidarse pegándose un tiro en el corazón. No logró quitarse la vida, pero todavía hoy mantiene alojada la bala en el pericardio.

Pero no se asombren, su apasionante biografía –acaba de cumplir 74 años– ofrece periodos de retiro de la actividad musical, un disco (en 1974) dedicado íntegramente a interpretar canciones de Joan Manuel Serrat e incluso cinco años –de 1987 a 1992– como diputado por el Partido Comunista Italiano. Ahora, en la vejez, Paoli en sus fotos incluso sonríe...

Ah, la cara B de este single incluye "Rimpiangerai rimpiangerai", un tema alegre de 1965 y completamente menor, que queda totalmente ensombrecido por su acompañante del otro lado. Sobre todo porque es imposible no escuchar una y otra vez "Sapore di sale", una canción conmovedora, que retrata perfectamente la música italiana –y por extensión la francesa y la española, en un tiempo en el que los sonidos de los tres países, iban y venían– de los primeros 60, que es como hablar del fin de todo un ciclo, ya que en breve el pop anglosajón lo inundaría todo y la crecida se llevaría consigo, en gran medida, la conocida como "música ligera" continental: El pop antes de ser el pop uniformado y envasado al vacío que hoy conocemos.

3.10.08

la fama

"...yo nunca voy a ser escritor ni cineasta famoso. Lo único que yo quiero dejar es un testimonio, primero a mí de mí, luego a dos otres personas que me hayan conocido y quieran divertirse con la historias que yo cuento..."

andrés caicedo
(carta a carlos mayolo, enero 13 1972)

ANDRES CAICEDO (1951 – 1977)

DESTINOS FATALES (extractos)

I

A un hombrecito le gusta el cine y llega y funda un cine club, y lo primero que hace es programar un ciclo largísimo de películas de vampiros, desde Murnau y Dreyer hasta Fisher y ese film que vio hace poco de Dan Curtis. Al principio hay mucha acogida y todo: el teatro se llena. Pero semana tras semana va bajando la audiencia. Como se sabe, el público cineclubista está compuesto en su mayoría por gente despistada que acude a ver acá "el cine de calidad" que no puede ver en los teatros cuando estos sólo exhiben vaqueros y espías: Imbéciles que abuchean una película de John Ford con John Wayne "porque el ejército de EE.UU. siempre mata muchos indios", que le dicen imbécil a Jerry Lewis. Esa gente cómo le va a coger la onda a los vampiros, no falta por allí uno que insulte al hombrecito del cineclub por estar exhibiendo cosas de éstas, cuando los estudiantes luchan en las calles, gente que únicamente sufría de noche y que siempre duerme bien y al otro día se despiertan y pueden hablar de amor, de papitas, de viajes, de política y cuando llega la noche se ponen a soñar de lo mismo que han hablado durante todo el día. Pues bien, el hombrecito de nuestra historia comenzó a perder grandes cantidades de dinero, porque ya al final no iban más que diez personas a sus películas de vampiros, 9, 8, 7, 6, 5, los últimos 4 sí empezaron a conversar, a contarse recuerdos, pasó el tiempo y uno de ellos se mudó de ciudad, otro amaneció un día muerto, uno se graduó de arquitectura y nunca nadie más lo volvió a ver por estas tierras.

El hecho es que el sábado 25 de septiembre de 1971, el hombrecito encontró, al ir a introducir el último film del ciclo, que no había más que un espectador en la sala, allá detrás, en un rincón, mitad luz y mitad sombra.

El hombrecito iba a comenzar a hablar de la película que amaba tanto, pero el Conde se paró de su butaca y le sonrió, y el hombrecito tuvo que bajar los ojos.

II

Un empleado público se monta a las 2 del día en su bus de todos los días, paga, registra, y para su satisfacción queda un puesto por allá , se dirige al asiento vacío sin ver a nadie conocido, pero para qué conocidos a esta hora y con este calor, así que el empleado público en lo único que piensa es en el almuerzo que su mamá le tiene cuando llegue a casa en la siestesita de 5 minutos, en el sueñito que sueñe, y por pensar en eso ni se ha dado cuenta que este bus en el que se ha montado no para cada 4 cuadras ni para en ninguna parte, y cuando cae en la cuenta el hombrecito lo que hace es apretar las manos que le sudan pero nada más ,o tal vez voltear a mirar a los pasajeros, todos hombres, una mujer en la última banca vestida de negro, todos de piel oscura y por que ser que todos están así de flacos y por que a todos se les ve el hambre en la cara, por que, sobre todo el chofer cuando voltea la cara y lo mira a él. Y da la señal. Entonces el bus para y todos se le van encima, y cuando al hombrecito le arrancan el primer pedazo de mejilla piensa en lo que dirán sus compañeros de oficina cuando salga mañana en el periódico. Pero mañana no va a salir nada en el periódico.

III

Un hombrecito va por allí caminando fresco, cargando un libro de Mr. Edgar Allan Poe que pesa 5 kilos. De pronto un gordo lo ve pasar y se acerca y le pregunta:

- Dígame, ¿no le molesta andar con ese libro tan pesado parriba y pabajo?

El hombrecito, que es muy bondadoso y un poco ingenuo, no se da cuenta que el gordo se quiere burlar de él, y por eso piensa antes de contestar, para darle la respuesta exacta; y ella es:

- Lo que pasa es que desde hace un tiempo para acá me di cuenta que yo vivo mi vida montado en un globo, y el libro de Edgar me sirve de lastre. Lastre para no elevarme tanto, para no ir a parar a una región desconocida, habitada por gente que a lo mejor no me gusta, que no conozco. Además la persona que más supo de globos en el mundo fue mi amigo Edgar. Y el gordo al oír eso se le ríe en la cara. Y el hombrecito comprende ahora y se pone muy triste. Y la tristeza le dura cinco días. Hasta que se encuentra en una película una actriz americana de la que se puede enamorar fácil, y la tristeza se le pasa.

paleta

"el ratón se llevó el diente pero no dejó la lukita"

marearte



Nos vemos en la bahía.
Cada sábado a las 21 puedes navegar en el más grande yate de la bahía de Valparaíso.
Música, alegría y poesía te transportarán a las noches Nerudianas de la costa del pacífico.

Este fin de semana tendremos nuevamente como invitados al grupo BAREKE y toda su música fusión afro-colombiana.

Reserva tu ticket al fono 96118497, al mail marensepia@gmail.com, o adquiérelo directamente en Librería Ivens, Plaza Aníbal Pinto o en Bar La Playa, Cochrane 586, Valparaíso

*
La embarcación zarpará a las 21 horas sin excepción.
A bordo se hará un servicio de café gentileza de Puro Café.
El uso de chalecos salvavidas es obligatorio.


Adhesión Preventa $ 5.000.-
Para más información sobre la embarcación visita
www.turismocorsarius2.blogspot.com

mensaje con foto desde el móvil





Hola mami te queria decir que te quiero!!!!
ahora chao por que estoy apagando el notebook chauuuu

1.10.08

trasvasije de letras


Vida Acuática, del Blog 2021: Pura Ficción

Para navegar una piscina solo requerimos de nuestros recuerdos. A diferencia del mar -que nos obliga a coordenadas y triangulaciones- una piscina no necesita de cartografía alguna. Bajo el azul de esa parcela sumergida miramos a las demás personas como en el mundo de la memoria, los otros nadadores pasan junto a nosotros al igual que piezas de otro tiempo, en este caso, retenidas por esa particular composición de condiciones físicas. Esos recuerdos cruzan nuestro campo visual haciendo curiosas figuras rítmicas que los hacen desplazarse sobre ondas. Nadar en una piscina es el dominio de dos elementos, que al mismo tiempo implica la paradoja de dos variables definitivas: el agua en estática, y el cuerpo en un obligatorio desplazamiento. Se cruza un eje donde el control del peso y del tiempo cifran la existencia en ese océano de traspatios. Nuestra vida acuática es entonces similar a la de recuerdos. No terminamos de pasar y nuestra presencia crea instantes que reverberan, que se replican en el espacio y entonces comenzamos a ser recuerdo de nosotros mismo. Nadar es recordar a ritmo de la respiración y de la memoria. Nadamos a ojos cerrados. No me extraña que Narciso se haya mirado reflejado en una piscina antes de hacerse flor y comprobar que la Belleza existe. Y que los domingos junta a la piscina –hogueras encendidas, animales sacrificados, gente reunida- sean tiempo suspendido. Los nadadores olímpicos son además de cumbre de perfección humana, nostalgia de que alguna vez dominamos el agua, además del aire. Me advertiste que generalmente nadie se acercaba a esa piscina, que desde allí nadie nos veía pero que todo era vista. Caracas era un paisaje sobre el que flotábamos. Colinas de San Román. Doble flotación: arriba de una ciudad valle, debajo de un cielo domingo. En uno de sus cuentos John Cheever describe una tarde similar. Una tarde donde esos americanos satisfechos podían decir: anoche bebí demasiado. Una tarde donde su personaje principal decide recorrer su condado cruzando un océano de piscinas. Más adelante ese personaje –Neddy Merril- mira que se acercan nubes que simulan un barco de enormes dimensiones. Ese personaje lo interpretaría, en la versión cinematográfica de la historia de Cheever, Burt Lancaster. Un Burt Lancaster que se hacía viejo en un mundo de jovencitos tontos. No había ya lugar bajo el sol de California para clásicos como él. Esa tarde no había nubes, y no me besaste por miedo a que nos vieran desde las ventanas. Me dijiste que con El Ávila de fondo hacíamos un hermoso cuadro. Yo sonreí, según recuerdo, y hundí mi cuerpo bajo el agua.

noche de cahos

por culpa de las llaves

es poco usual pero a las 7: 15 ya estaba en pie. debió ser el sol que salió más temprano y entró por mi ventana como avisándome que el día se viene con ganas. prendí la radio y sonaba Boys don't Cry y aunque me resistí a disfrutarla por llevar escuchándola más de 20 años, la patita se me movía igual . desperté a mis críos, comimos huevos con tomate, pan integral, tomamos té, leche para Yamil. regué a ficus, jasmín, lavanda, romero, cheflera, palo de agua, cardenal rojo, gomero, rayito de sol, filodendro, mirto y la tropa de cactus que poblan mi balcón. todo bien hasta ahí. hasta que cerré al puerta de casa y me di cuenta que las llaves estaban adentro. el auto quedó en el cerro. bajamos a pie. valparaiso es un pueblo en el que las caras conocidas se te cruzan todo el tiempo. muchas de ellas no son las que quieres ver una mañana feliz. otras suenan amables, miran sinceras. María y sus diarios. Agustina y su nuevo negocio en una casa patrimonial que lee sus cuentas sentada mientras observa a su bebé que duerme tranquila en su coche. me cuenta que una extranjera dice ser la verdadera dueña del local que acaba de arrendarle a un chileno y que amenaza con desalojarla pero que ella tiene un abogado top y que está segura que la gringa se va a quedar con cuello. me sugiere de pasada que lleve mi abrigocolor crema a la tintorería porque ya parece de chocolate. caminar por la Avenida Alemania, el Camino Cintura de Valparaíso, que va por la mitad de los cerros es fascinante, salvo por los mojones que te pillas cada tanto en distintas texturas, colores y hedores. y esa casa que a la altura del ocho mil y tanto huele a mierda y la gente se tapa la nariz y sus dueños como si nada y ese pobre perro que se persigue la cola y se revuelve en la ignominia de su amo infesto. Por suerte el aroma de las madreselvas se llevan el mal rato y devuelven la energía junto al mar y ese enorme árbol que parece un gran brocoli plantado en el jardín del hospital alemán en señal de su antiguedad. veo que Luis ha pintado su auto de amarillo kodak, antes era verde y exhibía un dragón en la puerta del conductor. ahora dibujó un dragon ball en el mismo lugar. todo japonés. igual que los tatuajes de sus brazos esculpidos con sesiones eternas de levantamiento de pesas. la cara de rockero trasnochado no se la quita nadie. antes yo tenía muchos conocidos en el cerro concepción. arrendatarios todos. ahora en sus casas cuelgan carteles de VENDE. PATRICIA SEPULVEDA. hay un triste éxodo en este lugar. imposible comprar. menos en plena crisis económica. ¿quién puede pagar $120 millones por una casa antigua a la que hay que meterle 20 palos más para enchularla? todos quisiéramos un pedacito de patrimonio. (soñé que tenía un mueble viejo y quería deshacerme de él).
Me sumergo ahora en el laburo.